Luciano Nequecaur fue cara y cruz ayer en el partido ante los Alebrijes de Oaxaca, en una noche de errores graves de las defensivas.
El delantero argentino, que vive un momento importante, aprovechó un garrafal error de la defensa de los Alebrijes de Oaxaca y, a los 11 minutos, abrió el marcador con tiro de derecha. A Luciano le quedó cómodo un balón que parecía controlado por un defensa y no tuvo problemas para batir al portero rival.
Pero dos jugadas después, peleando balones a base de enjundia, el sudamericano sufrió una fuerte entrada contra un rival y terminó tendido en el terreno. Las asistencias tuvieron que entrar para sacarlo en camilla porque le era imposible caminar. La carretada de aplausos no se hizo esperar.
El gol de los Venados borró de tajo el interesante arranque que tuvieron los Alebrijes, que salieron calientes y dio más confianza a los de casa, que poco a poco fueron apoderándose de las acciones. Incluso, tuvieron ventaja numérica desde los 24.
Pero de pronto, el infortunio apareció para los de casa. De la misma forma como un craso error dio paso al gol venado, una pifia monumental de Juan de Alba al ceder para el arquero provocó el empate de José Aldana.— Gaspar Silveira




