Jaden McDaniels, de los Timberwolves de Minnesota, aguanta la presión de Spencer Dinwiddie, en la primera mitad del partido del domingo
Jaden McDaniels, de los Timberwolves de Minnesota, aguanta la presión de Spencer Dinwiddie, en la primera mitad del partido del domingo

La NBA afronta esta semana el desenlace de su temporada regular con una apasionante batalla en la Conferencia Oeste, con muchos equipos en un margen muy reducido y varios duelos directos, y unos Bucks de Milwaukee que han elegido en el Este el peor momento para entrar en crisis.

La NBA se tomó anoche un respiro sin partidos por la final masculina del baloncesto universitario de la NCAA, que enfrentó a UConn con Purdue.

Pero desde hoy empezará una recta final explosiva que promete emociones fuertes para todos los implicados en la postemporada con una ilustre excepción: los Boston Celtics, que ya tienen garantizado el primer puesto del Este y el factor cancha durante todo el playoff y que podrán presenciar las luchas de sus rivales desde la barrera y con la tranquilidad de tener los deberes hechos.

Hay pocas metáforas en la NBA más recurrentes que la del “Salvaje Oeste”, pero nadie en la liga puede cuestionar este curso que el nivel en esta conferencia ha sido impresionante.

¿El mejor ejemplo? Hay más distancia entre los primeros del Este (Celtics, 62-16) y los segundos del Este (Bucks, 47-31) que entre el líder del Oeste (Timberwolves, 54-24) y el décimo del Oeste (Golden State, 43-35).

Dicho de otra forma, si Milwaukee compitiera en el Oeste ocuparía ahora el sexto lugar en esa conferencia y tendría mucho trabajo por delante para no caer al Play-In. En definitiva, nadie ha tirado la toalla en un brutal Oeste en el que ocho de los diez primeros clasificados ganaron su último partido.

Como líderes aterrizan en este desenlace los asombrosos “Wolves” (54-24), pero solo porque le tienen ganado el desempate (2-1) a los vigentes campeones, los Nuggets de Denver (54-24). Por todo ello resulta evidente que uno de los duelos en mayúsculas de esta semana es el que disputarán mañana los Nuggets y los Wolves en Denver.

Los de Nikola Jokic, además de jugar ese encuentro clave en casa, también tienen un calendario más fácil: a Denver le faltan otros tres partidos con el Jazz de Utah, Spurs de San Antonio y Grizzlies de Memphis (todos ellos fuera del playoff’) y a Minesota le queda enfrentarse a los Hechiceros de Washington, los Halcones de Atlanta (todavía en la pugna con los Toros de Chicago por el noveno puesto del Este) y, sobre todo, a unos Soles de Phoenix de Kevin Durant y Devin Booker en plena batalla por evitar el Play-In del Oeste.

Tanto el sorprendente Trueno de Oklahoma City (53-25, tercero) como los Clippers de Los Ángeles (50-28, cuartos después de un acelerón con tres triunfos seguidos) tienen todas las papeletas para acabar en esas posiciones sin mayor movimiento ni hacia arriba ni hacia abajo.

Pero a partir del quinto puesto de los Mavericks (48-30) aparecen peligros y sustos en cada esquina.

El conjunto de Luka Doncic, que en 2023 se hundió al final hasta quedarse fuera del playoff, este año llega en su pico de forma con 14 victorias en sus últimos 16 partidos, incluyendo el milagroso triunfo del domingo ante los Rockets con un triple de Dante Exum sobre la bocina para forzar la prórroga.

Dallas tiene muy difícil alcanzar a los Clippers, que les sacan dos partidos, y también cuenta con un colchón de dos encuentros sobre los sextos, los Soles (46-32), así que todo apunta a que angelinos y texanos se medirán en primera ronda con ventaja de campo para Kawhi Leonard y compañía.

Por su parte, Phoenix perdió el domingo un enfrentamiento directo con los Pelicans y solo el desempate les permite no caer al Play-In en lugar de Nueva Orleans (también 46-32).

Calendario difícil

El “criminal” calendario de los de Arizona en el último tramo de la campaña no va a aflojar, ya que les quedan dos partidos con los Clippers, uno con los Reyes de Sacramento (también metidos en la pelea por salir del Play-In) y un cierre nada menos que ante los Wolves.

Tampoco los Pelícanos están para tirar cohetes: quitando un partido a priori sencillo en Portland ante los Blazers (penúltimos del Oeste), le falta por jugar contra los Reyes y los Guerreros antes de poner el broche a la fase regular contra los Lakers de Los Ángeles.

Precisamente los de púrpura y oro son una de las víctimas de este estratosférico nivel en el Oeste puesto que, tras nueve victorias en sus últimos once encuentros, todavía son novenos (45-34) por detrás de los “Kings” (45-33) y por delante de los “Warriors” (43-35).

Cabe recordar que existe una importante diferencia entre las posiciones finales del Play-In: el séptimo juega contra el octavo en su cancha y, en caso de perder, todavía le queda una bala también en casa frente al ganador del noveno-décimo.

Con todo ello y las dudas de LeBron James (enfermo) y Anthony Davis (recibió un golpe en el ojo el domingo), los Lakers se jugarán gran parte de su temporada este martes en su partido en Los Ángeles frente a los Warriors, que han ganado siete de sus últimos ocho partidos y que podrían cruzarsecon los angelinos en el Play-In.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán