La Liga Mexicana asentó ayer una cifra récord de 88 peloteros con experiencia en la Gran Carpa entre sus más de 600 jugadores registrados para la campaña que abrieron anoche los campeones Pericos de Puebla y los Diablos Rojos del México.
Muchos son jugadores de renombre y los pingos aparecen como uno de los equipos con elementos de más poder de mercado: Robinson Canó, que llegó a tener contrato de 300 millones de dólares con Seattle y anillo de Serie Mundial con los Yanquis, y Trevor Bauer, que antes de sus escándalos de conducta personal, tenía un convenio de más de 40 millones de dólares por temporada con los Dodgers.
Pero está de regreso Didi Gregorius con unos Algodoneros del Unión Laguna que echaron la casa por la ventana con este holandés, y agregaron a Jonathan Schoop, que jugó en varios equipos de MLB.
Saltillo tiene a Williams Astudillo, un infielder venezolano que destacó con Minnesota; Monclova vuelve con Chris Carter (monarca jonronero en Liga Americana) y Adilson Russell (campeón de Serie Mundial con Cachorrros), y Tabasco agregó a Billy Hamilton, que llegó a ser considerado de los más veloces de MLB.



