Hay quienes dicen que cuando se pierden uno o dos juegos seguidos no es para causar alarmas, menos en un arranque de temporada.
Los Leones perdieron por segunda noche consecutiva, y por lechada, ante un equipo que, sin demeritar a los Guerreros de Oaxaca, llegaba pensándose que sería víctima. El partido de anoche fue un abultado 9-0, en un miércoles en que los melenudos no tuvieron nada de bateo, pifiaron dos veces y su pitcheo naufragó en el Estadio “Víctor Cervera Pacheco” de Kanasín.
Se entiende, claro. Es béisbol. Pero no se han visto bien los Leones de martes y miércoles ante un cuerpo de pitcheo que llegó con efectividad de más de 8.00 y ahora ya le pintó dos blanqueadas a un equipo que llegó luego de ganar con 24 carreras y 26 hits en Querétaro.
Los Leones anoche fueron silenciados por Luis Fernando Miranda, quien colgó cinco ceros con dos hits, sin bases y adornando todo con cinco chocolates. Odalvi Javier lanzó dos episodios en gran forma, José Frutos una y cerró el zurdo Demetrio Gutiérrez con el noveno cero, el 18 que les cuelgan a los selváticos al hilo. Hay que destacar que Gutiérrez lanzaba hace apenas un par de años en la Liga Meridana con Cordemex.
Mal y de malas
Nada les salió a los reyes de la selva el miércoles. Y una pifia en la quinta propició que se desestabilice todo.
Su abridor, Odrisamer Despaigne, llevó el duelo de ceros hasta la quinta, en la que explotó tras tolerar cinco carreras, pero ninguna limpia. El zurdo Saúl Vázquez, primer yjcateco que juega con los Leones este año, iba bien, como segundo relevista, pero terminó aceptando tres carreras en la segunda entrada de su labor, abriendo el score.
Y a la ofensiva, los selváticos no pudieron hacer francamente nada. Pasaron a la caja 28 bateadores, uno más que el mínimo, y esto, en parte, porque tres veces conectaron rodados para doble matanza.
¿A qué se debe el bajón de los Leones? El primer día ante Oaxaca se atragantaron con 15 ponches. En el segundo, solo batearon tres hits. Si se suman los imparables de la noche anterior, ocho bateados en total en dos encuentros. Pero… ¿dos lechadas seguidas en casa, donde supuestamente debes mandar?
Es normal, dicen los peloteros. Hay quienes van a pensar siempre que no. Perder no es tan decoroso, menos dos días seguidos, mucho menos si te blanquean y es en casa.
Hoy, en el tercero de la serie, Elián Leyva intentará evitar una barrida que sería tan llamativa como la noche en que, en Querétaro, despedazaron la pelota y los récords de la Liga Mexicana.— GASPAR SILVEIRA MALAVER


