Tomo Otosaka siempre se había caracterizado por ser un pelotero tranquilo y reservado. Así se le conoce.
El domingo pasado, empero, el pelotero japonés perdió los estribos y fue expulsado, por lo que la Liga Mexicana de Béisbol aplicó su sanción y el jardinero de los Leones de Yucatán se fue dos partidos a la congeladora, más una multa económica.
En la octava entrada del tercer juego de la serie en el Estadio Monumental de Chihuahua ante los Dorados, Otosaka fue declarado aut en una muy cerrada jugada en la primera base. El oficial que sancionó la jugada fue Mario Villavicencio.
El primero en reclamar fue el piloto Roberto Vizcarra, debido a que no le concedieron desafiar la jugada, razón por la que se enfureció y lo hizo saber a los oficiales. Los Leones habían pedido un desafío, y lo perdieron, en la quinta entrada, así que, de acuerdo con la regla, el umpire decide si acepta o no el reto, llamado “sugerencia” o “cortesía”. No fue aceptada la petición y comenzó el debate.
El “Chapo” fue expulsado y luego se unió a las reclamaciones Otosaka, quien, ya tras ser mandado a las regaderas igual, en su molestia estira la mano con sus guanteletas y alcanza a hacer contacto con el umpire Villavicencio, antes de ser sujetado por los couches y retirado hacia la caseta por uno de ellos.
Tocar a un oficial es casi pecado mortal para cualquier pelotero y a muchos les pareció débil el castigo de la Liga Mexicana sobre el pelotero japonés, como se dejó ver en distintas opiniones en las redes sociales.
Decenas de aficionados reaccionaron a la sanción, tanto por la tácita sanción, de acuerdo con sus puntos de vista, como por la actuación de los hombres de azul, cuyas decisiones cada vez van siendo más controvertidas, y muchas revertidas tras las revisiones de televisión que marca el reglamento de la LMB.
Además, se criticó duramente, como desde la temporada anterior, el que las tomas que ofrece la producción durante los partidos son de muy escasa calidad.— Gaspar Silveira Malaver
