Los Jefes de Kansas City cortaron ayer al liniero defensivo Isaiah Buggs después de tener dos arrestos recientes en Alabama.
Buggs, de 27 años, quien firmó un contrato por 1,292,500 dólares con Kansas City por la temporada 2024, se entregó a la policía el 30 de mayo después de ser acusado de dos cargos menores por crueldad animal en segundo grado. Dos perros que estaban bajo el cuidado de Buggs presuntamente fueron encontrados abandonados y desnutridos y uno de ellos tuvo que ser sacrificado.
El 16 de junio, Buggs fue arrestado bajo un cargo de violencia doméstica/robo y quedó en libertad con una fianza de 5,000 dólares, de acuerdo con registros de la Oficina del Sheriff del condado de Tuscaloosa.
El tackle defensivo egresado de Alabama jugó tres temporadas con los Acereros de Pittsburgh antes de pasar dos temporadas con los Leones de Detroit. Fue titular en 23 partidos y tuvo participación en 56 juegos en su carrera con 89 tacleadas y dos capturas de quarterback.
El jugador ya se había integrado a las actividades de los Jefes. Participó en el minicampamento obligatorio y asistió a la ceremonia que organizó el equipo en la que le entregó a los jugadores el anillo que los acredita como campeones del Super Bowl LVIII.
Esta es la segunda situación durante este año en la que los Jefes lidian con problemas de sus jugadores con la justicia.
La primera fue la del receptor Rashee Rice, quien en marzo pasado se vio involucrado en un accidente automovilístico en el que salieron lesionadas cuatro personas.— AP Y EFE
