Bev Priestman, entrenadora de la selección de fútbol femenino de Canadá, fue suspendida y separada de su cargo durante el resto de los Juegos de París tras revelarse un escándalo por el supuesto uso de un dron con fines de espionaje, por lo que el máximo jerarca de la federación nacional indicó que se ya se investiga una posible “falla ética sistemática”.
Kevin Blue, director ejecutivo y secretario general de la federación canadiense, afirmó que las jugadoras de la selección femenina no están involucradas en ningún tipo de comportamiento poco ético en París 2024.
El futuro de Priestman con el equipo “queda pendiente al resultado de nuestra investigación sobre este asunto”, indicó.
“Una vez se recabe más información con esa investigación, se tendrá la oportunidad de decidir qué pasos adicionales se tomarán, si lo ameritan”, agregó Blue.
David Shoemaker, director ejecutivo del Comité Olímpico canadiense, informó a primera hora de ayer en París que Priestman probablemente estaba al tanto del uso de los drones para espiar los entrenamientos del equipo de Nueva Zelanda.
Sin embargo, la entrenadora Priestman desmintió la acusación.
Blue también reveló que se produjo un incidente que involucra a la selección masculina durante su participación en la Copa América. Mencionó que esto no tuvo incidencia en la integridad de un partido, pero no podía brindar más detalles.
En un comunicado, el comité canadiense informó que el asistente Andy Spence dirigirá el equipo durante la justa.— AP
