El deporte yucateco está cambiando muchos hábitos, que, con el paso de los años y los sacrificios, alcanzan resultados.

Hoy tres jovencitas yucatecas serán parte de la historia, integrando el conjunto mexicano de gimnasia rítmica que competirá en los Juegos Olímpicos de París. Y para alcanzar ese hito, porque lo es, tuvieron que hacer cambios radicales en sus modos de vida. Si sus familias no hubieran decidido hacerlo, quizá no se estuviera hablando de ellas.

Ya de por sí es nota sobresaliente que, de cinco integrantes, tres sean nacidas en las tierras del Mayab, de donde sólo una docena de atletas han surgido hasta llegar al Olimpo del deporte.

En los últimos días se ha hablado santo y seña de Adirem Tejeda Amaro, Dalia Alcocer Piña y Julia Gutiérrez Pereyra. Son noticia de medios informativos deportivos y también de páginas sociales.

Y es que nunca México había calificado a la máxima instancia, que son los Juegos Olímpicos, hasta que este quinteto de chicas lo hizo, a las órdenes de Blajaiht Aguilar, una joven entrenadora que, sin hacer ruido, puso en la cresta de la luna al conjunto de México. Ganaron el segundo puesto en los Juegos Panamericanos de Santiago en el otoño de 2023 y eso les dio el pasaporte a la duela de Porte de Chapella, la impresionante arena donde hoy tratarán de dejar una huella que pueda ser seguida por otras que decidan hacer lo que ellas: trabajar casi desde recién nacidas en una disciplina llena de retos.

A la inédita medalla panamericana se suma el octavo lugar conseguido en la Copa del Mundo de Gimnasia Rítmica de Azerbaiyán, el segundo puesto en el Grand Prix de Francia y el sexto lugar en la Copa del Mundo de Atenas donde Italia, Israel, y China subieron al podio, en dicha final México fue el único conjunto del continente americano que participó. La gimnasia rítmica la practican casi desde los cinco años y, por sus aptitudes, fueron llamadas a la selección nacional siendo niñas casi. No es fruto de la casualidad.

La revista “Proceso” publicó un reportaje previo a la actuación mexicana en el escenario soñado por todas y alcanzado por unas cuantas. Indica que “un pilar importante del equipo es la capitana Adirem Tejeda, ella juega un papel crucial en mantener la cohesión y el espíritu del grupo. Sabe mantener el balance para apoyar a sus compañeras sin dejar de ser exigente a la hora de dar las indicaciones necesarias para mejorar las rutinas.

“Tejeda también empezó en la gimnasia rítmica muy joven, tenía apenas cinco años cuando las piruetas fueron parte de su día a día. Todo el proceso deportivo infantil y juvenil lo realizó en Yucatán, su estado natal, fue hasta 2018 que decidió emprender el viaje a la Ciudad de México e integrarse a la selección nacional”. Sus padres recuerdan, por ejemplo, que no tuvo fiesta de quince años porque en esos días fue llamada para la selección mayor, y era un hándicap, una decisión grande a tomar. Se decantó por la gimnasia y hoy tendrá su recompensa.

Dalia es gimnasta casi desde que tiene uso de razón. Fue seleccionada estatal siendo niña, ganando medallas en Olimpíadas Nacionales y rápido fue llamada a la selección. Su meta era esa y luchó por alcanzar una plaza en el equipo tricolor.

Julia Gutiérrez es como la bebé del equipo, pues con 16 años es la de menor edad de toda la delegación mexicana. Es gimnasta desde los 7 años, pero probó igual baloncesto (su papá, Erick Gutiérrez, es un conocido entrenador yucateco). Es la más joven integrante y la más nueva, pues hace dos años fue llamada al conjunto, ya en el proceso.

La gimnasia, especialmente la rítmica, es una disciplina demasiado exigente, quizá la mayor de todas. De allí la importancia de iniciar temprano porque, principalmente por lo relacionado con complexión física, es muy corta la vida deportiva.

Y entonces, es lo que genera mayores dificultades para las gimnastas y para sus familias. La demandante entrega, los viajes y las largas temporadas fuera de casa. Las gimnastas y todo el equipo de trabajo viven juntas prácticamente desde que arrancó la ruta hacia París, con decenas de paradas en todo el mundo, incluso de sufrimiento más allá de la duelas. Camino a la medalla de plata en los Panamericanos de Santiago, el equipo tenía programado un campamento en Israel cuando se desató un conflicto bélico con Palestina, poniendo en zozobra a toda la delegación. Si hiciera falta más exigencia, la capacidad mental quedó más curtida, y días después lograron el pase a París.

En París 2024, el equipo mexicano se enfrentará a Israel, España, China Italia, Brasil, Francia, Egipto, Uzbekistán, Australia, Azerbaiyán, Ucrania y Alemania. Los países europeos, especialmente Rusia, que está ausente por el conflicto bélico que inició, han dominado históricamente la disciplina y son los principales candidatos a medallas. En Tokio 2020 el oro fue para Bulgaria, la plata para Rusia e Italia el bronce.

Yucatán hará historia colocando a tres de sus tres jóvenes damas en el gran escenario. Mereció la pena el sacrificio que hicieron desde niñas, ellas, sus padres y entrenadores. Los que las vimos crecer y hacerse olímpicas, igual.— Gaspar Silveira

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