Tuvo que pasar una década para que los Diablos Rojos de México volvieran a subir al trono de la Liga Mexicana de Béisbol (LMB) tras barrer en cuatro juegos a los Sultanes de Monterrey.

“Diez años no son nada. El primer campeonato de la organización se ganó luego de 16 años. Me siento contento por este resultado. Es un merecido premio para jugadores como Juan Carlos Gamboa, Gabriel Gutiérrez y Japhet Amador, quienes son los sobrevivientes de la corona conquistada en 2014”, comentó Alfredo Harp Helú, propietario de los pingos.

Asimismo, destacó que el gran año de los rojos se dio gracias al trabajo en equipo y a la camaradería que logró el mánager Lorenzo Bundy.

“Siempre se juega por el campeonato, a veces se da y a veces no, es parte de la vida. En estos Diablos se jugó béisbol en conjunto. No solo hubo un jugador valioso, sino todos aportaron para este triunfo”, externó el mandamás de los Diablos.

Durante toda la temporada se habló mucho de la llegada de Trevor Bauer y Robison Canó, pero el autor principal de que eso sucediera se llama Santiago Harp Grañén, quien desde la oficina confeccionó uno de los equipos más dominantes de las últimas temporadas.

“Apenas tiene 24 años y ya es un caballo para llevar a un equipo al título. No hay de otra, él es el verdadero ejecutivo del año”, comentó Harp Helú sobre su hijo.

Por otro lado, Othón Díaz, presidente ejecutivo de la organización escarlata, expresó que uno de sus principales objetivos para el siguiente año es poder retener al estadounidense Bauer.

“Nosotros estamos encantados, él tiene las puertas abiertas. Sabemos que va a tener ofertas importantes, sobre todo creo que de Asia. Se tratará de ver si podemos competir con la cartera que le van a ofrecer. Definitivamente sabemos que en Japón y en Corea los sueldos que suelen pagar son mucho mayores de lo que nosotros podemos ofrecemos”, explicó el directivo.

En la otra cara de la moneda, el panameño Roberto Kelly, mánager de los Sultanes, dijo estar sorprendido por la falta de contundencia de sus jugadores.

“No fuimos ni la sombra de lo que demostramos en la temporada regular. Estuvimos desconcentrados, no hubo bateo de calidad, no supimos hacer carreras”, finalizó Kelly.— Agencias

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán