Renata Zarazúa está viviendo un gran momento en el tenis. No haya duda que son los mejores.
Anoche saltó a la cancha tratando de dar un paso más en su sueño de ganar su primer torneo del Tour WTA, pero consciente de que todavía tiene mucho para dar y consolidar su juego.
“Estoy muy contenta de poder jugar en mi país y tener aspiraciones de ganar mi primer título en la WTA en México”, expresó la jugadora de 27 años, rankeada en el puesto 62 y reciente ganadora del ITF 100 de Tucson, Arizona, de donde voló a Yucatán para iniciar su carrera en el Mérida Open Akron.
Renata, de 27 años de edad, ha causado furor en su debut en el certamen yucateco, donde fue bien recibida por los aficionados locales. En su primer partido, corrido de martes a miércoles por la fuerte lluvia, metió a buen número de espectadores a las butacas, a pesar de jugar a la una de la tarde y con condiciones climáticas adversas (calor y bochorno), y anoche, su partido estaba programado para las 5 de la tarde, pero ante otras lluvias, su duelo arrancó cerca de las 11 de la noche y el Estadio Akron se mantuvo con cerca de medio aforo.
La sobrina del gran Vicente Zarazúa tiene claro que para la meta de ganar su primer WTA tenía que medirse a jugadoras poco conocidas, ante la eliminación de casi todas las del Top- 8, y ese iba a convertirse en un desafío. “Ellas no tienen nada que perder”, reiteró Renata. Su rival de ayer, por ejemplo, salió del torneo de calificación, la polaca Maja Chwalinska.
Y ella, en Mérida, había puesto sus expectativas para subir al trono.— Gaspar Silveira Malaver
