El mundo es de los apasionados y uno de ellos es Sebastián Figueroa Gasque, un piloto yucateco que tiene para presumir, si quisiera, sus logros manejando en el intrépido y desafiante recorrido de la Carrera Panamericana.
Y es que, conducir durante ocho días que a veces se hacen eternos, pero otras, un suspiro, puede agotar las neuronas de cualquiera.
Sebastián y su copiloto Juan Ascensio, a bordo de un clásico Porsche 356 C de 1963, de la Scuderia FullGas, lograron una hazaña al proclamarse subcampeones en la categoría Sport Menor de la emblemática ruta de más de 3 mil kilómetros y que recorrió ocho estados, en un sinnúmero de paisajes espectaculares, pero entre complejidades por la distinta geografía mexicana.
La Carrera Panamericana es conocida por su exigencia y fuerza a los pilotos a rendimientos tanto físicos como mentales, y no sólo con habilidad excepcional al volante, sino también la capacidad de resolver problemas mecánicos por su cuenta, enfrentando contratiempos como fallas técnicas y climatológicas adversas.
“Fue una carrera increíble y terminar segundo en la categoría y ganar la etapa de Mil Cumbres, que es la más exigente, nos dejó una sensación especial”, dijo el piloto, cuyo Porsche 356 C, con un motor de 183 caballos de fuerza, fue sometido a una transformación mecánica intensa durante dos años para cumplir con las exigencias de la competencia. “Entrar a la meta en Bellas Artes, en Ciudad de México, entre ovaciones, no tiene comparación”.
La Carrera Panamericana partió el 8 de octubre de Oaxaca y luego fue atravesando puntos de Veracruz, Ciudad de México, Querétaro, Michoacán, Guanajuato, Aguascalientes y culminó en San Luis Potosí, con una feroz batalla en la Cumbre de La Congoja.
“Vivimos una gran aventura. Mi copiloto Juan Ascencio realizó un espectacular trabajo, sorteamos problemas mecánicos que tuvimos que solucionar, y eso nos deja una gran lección de vida: saber manejar es importante, y conocer las condiciones del auto más, para tomar decisiones sobre la marcha, improvisar”, expresó el también empresario y coleccionista de autos antiguos. “No sólo se trata de conducir, mucho tiene que ver el sentido de la responsabilidad como piloto, como persona”.
Y todo ello enfocado a una disciplina, pero siguiendo una pasión especial.— Gaspar Silveira Malaver
