Los Rayas de Tampa Bay disputarán sus partidos como local durante la temporada 2025 en el campo de entrenamiento primaveral de los Yanquis de Nueva York, muy cerca de su sede fija, debido a la incertidumbre sobre el futuro del Tropicana Field, dañado por un huracán, informaron ejecutivos de las Rayas.
Stuart Sternberg, el principal propietario de las Rayas, dijo en una entrevista que el Steinbrenner Field en Tampa es la mejor opción para el equipo y sus aficionados. Con alrededor de 11 mil butacas, también es el más grande de los sitios de entrenamiento primaveral en Florida.
“Es, sin duda, la mejor oportunidad para que nuestros aficionados experimenten 81 juegos de béisbol de las Grandes Ligas de los Rayas”, dijo Sternberg. “Aunque es difícil llevar cualquiera de estos estadios a los estándares de las Grandes Ligas, fue el menos complicado. Verán béisbol de las Grandes Ligas en un ambiente más íntimo”.
El comisionado Rob Manfred dijo que el acuerdo entre los Rayas y los Yanquis es positivo para el deporte y la región de Tampa Bay.
“Este resultado cumple con los objetivos de las Grandes Ligas de que los aficionados de las Rayas vean a su equipo jugar la próxima temporada en su región y que sus jugadores puedan permanecer en casa sin interrupciones para sus familias”, dijo Manfred en un comunicado de prensa.
El hogar de los Rayas desde 1998, el Tropicana Field con una cúpula en St. Petersburg, fue gravemente afectado por el paso del huracán Milton el 9 de octubre, con la mayoría de su techo de tela destrozado y daños por agua en el interior. La ciudad de St. Petersburg, que es propietaria del estadio, publicó una evaluación de los daños y las necesidades de reparación que estimaron el costo en 55.7 millones de dólares si se quiere tener listo para el inicio de la temporada 2026.
El trabajo tendría que ser aprobado por el consejo municipal, que a principios de este año votó por un nuevo estadio de 30 mil asientos y 1,300 millones de dólares para reemplazar el Tropicana Field a partir de 2028. El futuro estadio de los Rayas es parte de un proyecto de 6,500 millones de dólares que incluirá viviendas asequibles, un museo de historia negra, espacio comercial y de oficinas, restaurantes y bares. El proyecto es conocido como el “Historic Gas Plant District”, que alguna vez fue una próspera comunidad negra desplazada por la construcción del estadio y una autopista interestatal.
A pesar de toda la incertidumbre, las Rayas saben una cosa: jugarán 2025 en un estadio al aire libre, algo pequeño, controlado por uno de sus principales rivales de la División Este de la Liga Americana. Un estadio con una fachada que imita la del Yankee Stadium en el Bronx y adornado con placas de jugadores de los Yanquis cuyos números han sido retirados.
Brian Auld, co-presidente de los Rays, dijo en una entrevista que Tampa Bay, abrirá la campaña regular el 27 de marzo contra los Rockies de Colorado, apenas tres días después de que los Yanquis terminen su calendario de pretemporada.
“Habrá mucho trabajo para incorporar nuestra marca”, dijo Auld. La mudanza temporal también acarrea algunos desafíos por el clima caliente y lluvioso del verano de Florida, de los cuales las Rayas no tenían que preocuparse en su estadio cubierto. Las Rayas promediaron 16,500 aficionados por juego durante la temporada pasada.
Los Yanquis recibirán unos 15 millones de dólares en ingresos por hospedar a los Rayas.
Conocido anteriormente como Legends Field, el Steinbrenner Field se inauguró en 1996 en el extremo norte de Tampa. Lleva el nombre de George Steinbrenner, el extinto dueño de los Yanquis, quien dirigía una compañía de construcción naval en Tampa y murió en su casa allí en 2010. Uno de sus hijos, el ejecutivo de los Yankees Hal Steinbrenner, fue clave en cerrar el acuerdo.
