Los mayores aprendizajes de los tenistas se ven muchas veces en la ronda de calificación. Y eso está siendo el que se juega en la Copa Mundial Yucatán.
La “qualy” del certamen yucateco, de clasificación J500 (sólo una decena de torneos tienen ese nivel en el planeta), está siendo una verdadera prueba para los juveniles que buscan meterse al draw principal, como quedó visto ayer en el arranque en las canchas de arcilla del Club Campestre.
“Esto se pondrá bueno… qué nivel tan importante se está viendo”, dijo Luis Enrique “Araña” Herrera, leyenda mexicana, mientras veía a su hijo Diego jugar en la cancha 7. Diego bien pudo pedir un wild card, pero decidió buscar su boleto por cuenta propia. Ganó su juego temprano, pero cayó en el segundo match.
Un maratón de tenis se vivió ayer, con jóvenes de más de 30 países, hablando inglés, francés, chino y otros dialectos. Hay ocho boletos por rama para el cuadro estelar, que comienza mañana y más de cien jugadores los buscan, pero no todos tuvieron éxito, ni fortuna.
“Este torneo es una gran vitrina, una oportunidad de jugar, aprender y crecer”, dijo la “Araña”, jugador de esta Copa en sus inicios (su nombre está en el mural con los grandes) y, luego, vencedor de Jimmy Connors en Wimbledon.
Hoy se definen los boletos al draw, desde las 9:30 de la mañana. El acceso es libre en el Club Campestre.— Gaspar Silveira Malaver
