Lamine Yamal y Gavi Páez marcaron los goles con los que el Barcelona doblegó ayer 2-1 al Athletic Bilbao para acceder a la final de la Supercopa de España.
Gavi anotó a los 17 minutos. Fue su primer gol desde que el centrocampista reapareció en octubre después de una grave lesión que lo mantuvo fuera de las canchas por casi un año.
Posteriormente, Gavi colaboró para que Yamal asegurara el resultado a los 52 minutos con un pase que el atacante de 17 años controló mientras giraba hacia el arco. Yamal avistó la ubicación del portero Unai Simón y clavó el balón en la red para duplicar la ventaja.
“Estoy muy feliz con lo hecho”, expresó el técnico Hansi Flick.
El Madrid y el Mallorca jugarán hoy la otra semifinal también en Yeda. La final será el domingo.
Yamal no reveló cuál rival prefiere para la final: “El que sea, será difícil. Queremos ganarla”.
Otros dos jugadores del Barcelona fueron protagonistas fuera del campo: Dani Olmo y Pau Víctor. A menos de una hora para el silbatazo inicial, el club salió favorecido cuando el gobierno de España intervino para aceptar una medida cautelar presentada por el Barca para que ambos futbolistas continúen participando en competiciones oficiales mientras estudia la apelación y emite un fallo definitivo.
“Estamos contentos de que puedan jugar los dos”, dijo Yamal. “Es normal que, al final, uno esté nervioso cuando no puede jugar. Estamos contentos por ellos”.
También Flick se mostró satisfecho: “No quiero hablar del pasado, tenemos que seguir adelante y ojalá esta decisión nos beneficie”, manifestó. “Para nosotros fue un empujón antes del partido, todos queríamos demostrar que somos un equipo”.
Gavi puso en marcha al Barcelona después de redireccionar un pase corto de Alejandro Balde después de que el lateral izquierdo alcanzara la línea de fondo en el área del Athletic.
La derrota puso fin a una racha de 15 partidos sin perder para el equipo de Ernesto Valverde en todas las competiciones.
“Tratamos de mantener siempre el partido abierto y vivo hasta el final”, explicó Valverde.
El Athletic participaba en el torneo como ganador de la Copa del Rey de la temporada pasada. El Barcelona acudió como subcampeón de la Liga española. El trofeo de segunda jerarquía se ha convertido en una importante fuente de ingresos para la federación y los clubes participantes desde que la federación cerró un acuerdo en 2019 para celebrarlo en el reino de Oriente Medio.
