Un indulto, de Emiliano Gamero al toro “Amorcito”, de la ganadería de Golondrinas, cerró las festividades taurinas en el coso artesanal de Tizimín, en el marco de la Feria de los Reyes.
Gamero alternó el domingo pasado con el caballista yucateco Cuauhtémoc Ayala, ante un lleno en los tendidos y con ejemplares de Guadiana y Golondrinas.
A Gamero le ovacionaron en el primero y le dieron premios simbólicos en el segundo, al que le perdonaron la vida, mientras que a Ayala le concedieron una oreja del primero y dio vuelta al ruedo en el otro.
