Pocas veces una tarjeta roja condiciona tanto un partido.
El AC Milán pagó caro la expulsión de Theo Hernández por simular una falta y el Feyenoord, propulsado por un letal cabezazo del argentino Julián Carranza, avanzó ayer a los octavos de final de la Liga de Campeones a expensas del otrora campeón europeo al sacar un empate 1-1 en la vuelta de su eliminatoria.
Hernández recibió su segunda tarjeta amarilla del partido por simular una falta a los 51 minutos, justo cuando el Milán dominaba tras el gol del mexicano Santiago Giménez en el primer minuto, el que había igualado la eliminatoria contra su antiguo equipo.
“En el fútbol todo cambia en un segundo”, comentó Giménez, autor de uno de los goles más rápidos de la competición al marcar tras 40 segundos del arranque.
El Feyenoord se impuso 1-0 en la ida del playoff la semana pasada.
Sin embargo, la vulnerabilidad de la defensa del Milán quedó expuesta tras la expulsión de Hernández. El lateral izquierdo francés había recibido su primera tarjeta antes del descanso por agredir a un rival tras una falta sobre Joao Félix.
El lateral izquierdo español Hugo Bueno centró para que Carranza, ex del Unión de Filadelfia e Ínter Miami en la MLS, empatara para el Feyenoord a los 73 minutos. El tanto selló el global 2-1 del club neerlandés.
Santi se convirtió en el mexicano con más anotaciones en una temporada de la “Champions”, al llegar a seis. Las anteriores habían sido con el Feyenoord. Superó las cosechas de cinco goles de Hugo Sánchez (Real Madrid) en las ediciones de 1988-1989 y 1990-1991, y Javier Hernández (Bayer Leverkusen) en 2015-2016.
