Colectivos a favor de la tauromaquia se manifiestan afuera del Congreso de Ciudad de México por la prohibición hacia las corridas de toros
Colectivos a favor de la tauromaquia se manifiestan afuera del Congreso de Ciudad de México por la prohibición hacia las corridas de toros

Los legisladores de Ciudad de México votaron ayer de manera abrumadora para prohibir las corridas de toros violentas, una medida que ha generado reacciones encontradas entre los defensores de la tradición taurina y quienes luchan por los derechos de los animales.

Con 61 votos a favor y solo uno en contra, la reforma establece una serie de limitaciones, incluida la prohibición de la muerte de los toros y el uso de objetos punzantes, además de restringir el tiempo de permanencia de los toros en el ruedo. Esta reforma, que busca una modalidad de “corridas sin violencia”, ha sacudido los cimientos de la tauromaquia en la capital mexicana.

Contrastes

El cambio legislativo ha sido aplaudido por los grupos defensores de los derechos de los animales. Clara Brugada, alcaldesa de Ciudad de México, celebró la medida como un paso hacia la construcción de una ciudad que respeta los derechos de los animales.

“Esta decisión ayudará a que la capital mexicana se convierta en un lugar que respeta los derechos de los animales y que no tolerará que sean objeto de maltrato ni violencia”, comentó Brugada.

Sin embargo, para los aficionados y profesionales de la tauromaquia, la reforma es un golpe a las tradiciones que han sido parte fundamental de la cultura mexicana.

La Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia destacó que las corridas generan miles de empleos en el país, y su eliminación afectaría a muchos sectores económicos. A nivel global, aproximadamente 180 mil toros son sacrificados anualmente en corridas, lo que ha alimentado las críticas sobre la crueldad de esta tradición.

Los protagonistas

La reacción de los toreros ante la nueva legislación no se ha hecho esperar. Juan Pablo Sánchez, destacado matador, se mostró totalmente en contra de la reforma, afirmando que la introducción de corridas sin sangre acabará con la esencia de la fiesta brava.

“Estoy totalmente en contra de la modalidad de corridas sin sangre que se promulgará en la capital mexicana tras la reforma”, declaró Sánchez, quien añadió: “Una corrida de toros sin la muerte del animal provocaría que la gente no asista”.

Por su parte, otros toreros, como José Mauricio Morett y Luis Garza, expresaron su preocupación por las consecuencias económicas y sociales de esta nueva ley.

Morett subrayó que la reforma puede generar más pobreza en las comunidades que dependen de la cría de toros de lidia. “Pueden generar más pobreza de la que se imaginan, hay muchas fuentes de empleo que reciben un golpe, esto se puede replicar en todo el país. Están acabando con lo que buscan defender”, aseguró Morett.

Garza, quien también mostró su desacuerdo, comentó: “Se pone complicado el panorama, se estaría acabando esto. Sabíamos la probabilidad de que fuera aceptado, tengo fe de que se encuentre una solución. La gente dejaría de asistir sin la muerte del animal”.

Protestas y tensiones

Ayer, los toreros y sus seguidores se manifestaron en las inmediaciones del Congreso de Ciudad de México.

El ambiente fue tenso, con algunos intentos de acceder al recinto legislativo para exigir una mesa de diálogo.

“¡Déjenos entrar, queremos dialogar!”, clamaban los manifestantes.

Francisco Martínez, torero desde los 9 años, acusó a los legisladores de no estar informados sobre la tauromaquia: “No se han dedicado a analizar lo que pasa detrás de una ganadería, de una corrida de toros, no solo es torear sino es un cuidado de más de cinco años. Es cultura y es gastar muchísimo dinero que no se compara con lo que se gana en la plaza de toros, porque es una cultura y nosotros somos quienes más queremos y cuidamos a los toros”.

La situación se agravó cuando algunos toreros fueron detenidos por la policía antidisturbios durante los altercados. Entre los manifestantes se encontraba el matador Juan Luis Silis, quien calificó la decisión como una “injusticia”.

Silis subrayó que las autoridades no comprendieron el verdadero significado de la fiesta brava. “Es algo muy desagradable, triste lo que han hecho los diputados. Ha quedado para la historia su ignorancia y el votar contra las tradiciones y una fiesta tan bella”, comentó Silis.

Un futuro incierto

A pesar de las tensiones y protestas, la reforma fue aprobada, y muchos toreros ya han comenzado a contemplar acciones legales para revertirla.

Pepe Saborit, director de Tauromaquia Mexicana, adelantó que los taurinos lucharán jurídicamente ante todas las instancias posibles.

“El próximo paso de los taurinos será realizar una lucha jurídica acudiendo a todas las instancias”, afirmó Saborit.

La reforma es vista como una amenaza no solo para los toreros, sino también para los ganaderos, quienes se verían gravemente afectados por la reducción en la demanda de toros de lidia.

En palabras de Juan Luis Silis, la decisión de los legisladores representa un desconocimiento de la tradición y el arte de lidiar con toros, un arte que, según él, está basado en valores de respeto y valentía, no en violencia.

“Violencia no hay en la fiesta brava, violencia hay en el fútbol o la lucha libre”, comentó indignado.

Nuevo desafío

La aprobación de la reforma que limita las corridas de toros en Ciudad de México ha marcado un hito en la historia de la fiesta brava. Mientras los defensores de los derechos de los animales celebran la medida como un avance hacia la protección animal, los taurinos temen que esta sea solo la primera de muchas restricciones que podrían afectar gravemente su oficio. La situación deja una incertidumbre sobre el futuro de las corridas en la capital y en otras partes del país, donde la tradición taurina sigue siendo un tema de debate y pasión.

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