Lo volvió a hacer Shohei Ohtani. Con un cuadrangular solitario en el cierre de la novena entrada, la superestrella japonesa definió el juego a favor de los Dodgers de Los Ángeles, quienes continúan invictos con récord de 8-0, tras derrotar 6-5 a los Bravos de Atlanta, en el Dodger Stadium.
Ohtani, con uno fuera, le pescó un lanzamiento a Raisel Iglesia, y depositó la pelota detrás de la barda.
Con la victoria, los Dodgers son los primeros campeones defensores de la Serie Mundial en la historia del béisbol en comenzar la campaña con récord de 8-0.
En la otra cara de la moneda, los Bravos de Atlanta, sorpresivamente siguen sin poder saborear las mieles del triunfo. Acumulan siete descalabros en el arranque de la temporada.
Cuando los Dodgers tenían a Michael Conforto en primera y un out en la octava entrada, el mánager de Atlanta, Brian Snitker, optó por ser agresivo y atrevido al traer al cerrador Raisel Iglesias en medio del turno de Will Smith para lo que esperaba fuera una opción de salvamento de cinco outs.
No salió según lo planeado. El cubano Iglesias le dio base por bolas a Smith, quien junto con Conforto avanzó con un rodado de Tommy Edman. Luego Max Muncy empató la pizarra a cinco con un doble productor de dos.
Más temprano en el juego, Muncy había cometido dos errores en sus tiros que contribuyeron a que los Bravos anotaran cinco carreras sucias en los primeros dos innings. Los Dodgers se acercaron con jonrones de dos anotaciones de Tommy Edman en el segundo y Conforto en el cuarto inning.
En otro resultado, los Vigilantes de Texas, por segundo día, vencieron 1-0 a los Rojos de Cincinnati.
