Carlos Alcaraz necesitó seis puntos de partido para vencer ayer a su compatriota español Alejandro Davidovich Fokina 7-6 (2), 6-4, para alcanzar la final del Masters de Montecarlo.
Alcaraz, actualmente el número tres del ranking de la ATP, alcanzó su final número 23, en la que enfrentará al italiano Lorenzo Musetti mientras busca su primer trofeo en Montecarlo.
El español estuvo un quiebre arriba en el primer set, pero Davidovich Fokina salvó tres puntos de set para forzar el desempate.
“Contra un amigo, como Davidovich, puedes jugar con algo más de tranquilidad porque ya conoces su nivel y sabes cosas que puede hacer. Eso podría hacerlo más fácil. Pero es complicado porque la amistad que tenemos fuera de la pista es muy buena. Es complicado. Estoy contento de haber dejado de lado la amistad, ser egoísta y pensar en mí”, dijo Alcaraz.
El murciano ya olvidó la presión con la que se topó tras la sanción a Jannik Sinner, número uno del mundo, y que al principio le pesó.
“La gente me pregunta sobre la presión y el número uno desde que Jannik Sinner no puede jugar torneos. En cierta manera pensé demasiado en ello en lugar de jugar bien al tenis y disfrutar. Pero después del torneo de Miami me di cuenta de que tengo que seguir y las cosas que tengo que hacer. Solo tengo que pasarlo bien”, agregó.
“Lo más importante es que me siento muy bien físicamente”, expuso Alcaraz.
La final, que se jugará hoy, fue reprogramada para jugarse tres horas antes de lo inicialmente planeado debido a que se pronosticaron fuertes lluvias. Ahora se jugará a las 4 de la mañana, en la hora del centro de México.
Será la tercera final consecutiva de Alcaraz en tierra batida después de ganar el Abierto de Francia y quedarse con la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de París el año pasado.
Con épica
El italiano Lorenzo Musetti recurrió a la épica para remontar ante el australiano Alex de Miñaur con parciales de 1-6, 6-4 y 7-6(4), para asegurar su lugar en su primera final Masters 1000.
Necesitó de dos horas y 40 minutos para cerrar su segunda victoria en tres enfrentamientos ante el oceánico que aunque perdió su ventaja, se aferró a sus opciones en el set definitivo.
Pese a que Musetti pudo cerrar el triunfo antes del agónico “tie break” final, cuando sirvió con 6-5, De Miñaur rompió el saque y forzó el desempate.
Será el tercer finalista italiano en Montecarlo después de Corrado Barazzutti (1977) y Fabio Fognini (2019).
Logró su decimocuarta victoria en dieciséis partidos en polvo de ladrillo desde julio. Las derrotas fueron en París 2024, donde fue bronce, y la final de Umag.
“Creo que mi juego es un poco más distinto de los otros porque con el revés a una mano me gusta mucho variar y cortar la bola… especialmente aquí, en polvo de ladrillo, donde creo que puedo variar más. Ahora creo que el juego moderno es más saque y primer golpe o saque y devolución. Pero eso no es lo que me configura a mí como jugador. Creo que a la gente le gusta más un juego un poco vintage como el mío o como los jugadores de revés a una mano”, dijo Musetti después de su partido.
Tras sus resultados en este torneo, Musetti, aparecerá mañana en el lugar 11 del ranking, la mejor posición en su carrera.
Será el quinto duelo entre Musetti y Alcaraz en el circuito. El italiano ganó el primero, en 2022, en Hamburgo, en tierra. Después siempre ganó el español: en Roland Garros y Pekín 2023, en el Masters 1000 de Miami de 2024 y un torneo Challenger en Trieste (2020).— AP y EFE


