El cérvix es más pequeño que el meñique de un adulto, mide de 2.5 a 3.5 centímetros de largo aproximadamente, y participa en el don de la vida al ensancharse durante el parto, pero también es donde muchas mujeres desarrollan cáncer cervicouterino, mal que causa unas 350,000 muertes al año en el mundo.
El cáncer del cuello del útero, el más mortal en las de 25-34 años
En México, los tumores malignos son la primera causa de muerte de la población femenina de 25 a 64 años y, de todos ellos, el cáncer del cuello uterino, del cérvix o cervicouterino es el más mortal entre las jóvenes de 25-34 años, en plena edad reproductiva, y el segundo más letal entre las mujeres de 35-44 años y de 45-64 años (después del de seno), reporta el Inegi.
Tan solo en 2024 el cáncer del cuello del útero mató a 4,646 de mexicanas, cifra que equivale al 10.3% de los 45,062 habitantes del sureño Tekax, el séptimo municipio más poblado de Yucatán.
En 2024, las víctimas mortales del cáncer del cuello del útero fueron 2,060 mujeres de 45-64 años (el 44.3%), 776 mexicanas de 35-44 años (16.7%), 312 jóvenes de 25-34 años (6.7%) y 1,498 mujeres de otras edades (32.2%).
La lucha contra este flagelo no es pareja en el país ni estable en Yucatán. Según el Inegi, el cáncer cervicouterino fue el más mortal entre las mexicanas hasta 2005, pero entre las yucatecas lo fue hasta 2018. Y, aunque cayó a tercer tumor más mortal de las yucatecas en 2020, pero subió a segundo en 2022, 2023 y 2024.
El cáncer cervicouterino, asintomático
En parte, la alta mortalidad se debe a que esta enfermedad avanza silenciosamente, como un ladrón, y a que no todas se hacen las pruebas de detección cada año.
Realmente, el cáncer cervicouterino, en estadios tempranos, es asintomático en la mayoría de los casos, informa el médico especialista Alonso Ortegón López, presidente del Colegio de Ginecobstetricia de Yucatán, en entrevista con Diario de Yucatán con motivo del Día Mundial de la Prevención del Cáncer del Cuello del Útero (26 de marzo) de 2026.
No suele dar síntomas hasta etapas muy avanzadas y, por eso, muchas veces hay retraso en el diagnóstico, pero es una enfermedad que se puede detectar oportunamente mediante pruebas especiales, destaca.
El causante del cáncer del cuello uterino es el Virus del Papiloma Humano (VPH), que se transmite exclusivamente por contacto sexual: genital, anal u oral. Es falso que se contagie en las piscinas y los baños públicos o por intercambiar toallas o besos, responde a otras preguntas.
Más del 80% de la gente en riesgo de cánceres por el VPH

Sobre qué tan cierto es que todos en algún momento contraemos el VPH, el ginecobstetra Alonso Ortegón contesta que “es muy cierto” y que poco más del 80% de la población “ha estado expuesto o va a estar expuesto al VPH. Y por eso la prevención es importante”.
Existen más de 200 serotipos del VPH. A nivel mundial y en México, el 6 y el 11 son los de bajo riesgo, que se asocian con verrugas genitales; mientras que el 16, 18, 31, 33, 45, 52 y 52 son los de alto riesgo, indica.
Contraer uno de alto riesgo ¿significa que tendrás cáncer?, preguntamos.
“No. Son los que tienen más potencial neoplásico, los que con mayor probabilidad pueden desarrollar cáncer”, contesta.
A nivel mundial, “el 16 y el 18 son responsables de aproximadamente el 70% de los casos de cáncer cervicouterino. El más prevalente, frecuente, en México es el VPH 16”, precisa a otra pregunta.
El primer escudo: la prevención
Debido a la alta circulación mundial del VPH y a que éste puede causar otros cánceres, como el de recto o de faringe, ahora se recomienda vacunar incluso a los varones, destaca.
En su caso, informa, la vacuna Gardasil 9 previene infecciones por los VPH 6, 11, 16, 18, 31, 33, 45, 52 y 58. En Mérida, la dosis tiene precio aproximado de 3,000 a 4,000 pesos.
Según explica, existen los siguientes dos esquemas de vacunación:
- Dos dosis antes de la vida sexual. Niñas y niños de 9 a 14 años de edad. La segunda inyección es seis meses después de la primera.
- Tres dosis para las personas de 15 años o más de edad: el primer día, al segundo mes y al sexto mes.

A otra pregunta, el Dr. Alonso Ortegón responde que también la mujer que ya inició su vida sexual se puede vacunar, “incluso cuando haya tenido el diagnóstico y la hayan tratado antes por alguna lesión por VPH”.
Inclusive, añade, se ha observado que en quienes se detecta de manera oportuna una lesión por VPH, “el esquema completo de vacunación sí puede llegar a ayudar a remitir la lesión”.
Sobre la circuncisión masculina voluntaria, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) menciona como otra medida de prevención del VPH y del cáncer de cuello uterino, el entrevistado dice que no hay evidencias de ello y que aún no es una medida estandarizada.
Ahora las medidas para prevenir el VPH y los cánceres asociados son la vacunación y el uso del preservativo, puntualiza.
El segundo “arma” contra el cáncer cervicouterino
Pero con el VPH no basta prevenirse, hay que hacerse pruebas de detección temprana del cáncer cervicouterino, que muchas veces es asintomático.
El ginecobstetra Alonso Ortegón detalla las siguientes pruebas:
1) Papanicolaou es la más frecuente que se hace, la de más fácil acceso y la de más bajo costo. Es una citología cervical: mediante un cepillado cervical se toma una muestra, la cual se envía a un laboratorio de patología que evalúa si hay algún cambio celular por VPH. Es para toda mujer que ya ha iniciado su vida sexual; si no ha tenido relaciones sexuales, no le sirve.
2) Colposcopia. Un ginecólogo especializado en colposcopia la realiza en un consultorio: usa un equipo médico que hace una ampliación macroscópica del cuello uterino, como una lupa, y mediante ciertas técnicas y tinciones especiales busca dirigidamente alguna lesión que sea causada por el VPH.
3) Biopsia. Si durante la colposcopia se detectan lesiones, en ese momento se puede tomar una muestra para biopsia. “La biopsia es la herramienta definitiva para el diagnóstico, en medicina le llamamos el estándar de oro para el diagnóstico”.
4) Prueba VPH (PCR). Con un cepillado cervical se toma una muestra que se envía a un laboratoria donde especialistas, mediante técnicas de biología molecular, pueden detectar la presencia del ADN del VPH y catalogar si es un virus de alto riesgo o uno de bajo riesgo.
El cáncer del cuello del útero se desarrolla en 8-10 años
Sin pruebas de detección oportuna, puede ocurrir que cuando una mujer llegue al médico “ya sea demasiado tarde, ya tenga cáncer cervicouterino”, el cual se desarrolla en tres fases.
El VPH primero puede causar una lesión de bajo grado en el cuello del útero, en unos años evoluciona a alto grado y luego a cáncer cervicouterino, si no acude a consultas, no se hace ninguna prueba de diagnóstico y no recibe tratamiento, indica el Dr. Alonso Ortegón.
De la lesión precancerosa al cáncer del cuello del útero pueden pasar entre ocho y 10 años, precisa.

Preguntado sobre cómo son esas lesiones, responde que los especialistas “describimos lesiones acetoblancas que son irregulares, pueden ser de diferentes tamaños, y las describimos en un esquema del cérvix de acuerdo con las manecillas del reloj. Por ejemplo, una lesión se encuentra en sentido horario de las tres a tal distancia”.
Los síntomas del cáncer del cuello uterino
Cuando ya hay cáncer cervicouterino, precisa, la mujer presenta sangrado transvaginal, dolor pélvico, sangrado después de tener relaciones sexuales o incremento en las secreciones vaginales.
Los síntomas varían, se pueden presentar todos o algunos. Los más frecuentes son el sangrado transvaginal con o sin relaciones sexuales, es el principal motivo por el que acuden al médico, y las pacientes reportan aumento de secreciones vaginales, responde el especialista a otra pregunta.
Eso es lo que viven 705 mujeres a las que les diagnosticaron cáncer del cuello del útero del 1 de enero al 7 de marzo en México, de las cuales 43 habitan en la península yucateca, región donde Campeche es el líder, con 25 casos, seguido de Yucatán, con 13, y Quintana Roo, con cinco, según informa la Secretaría de Salud (SSA) de México.
Tan solo en la primera semana de marzo a 89 mexicanas les detectaron este mal, entre ellas tres campechanas, dos yucatecas y una quintanarroense.
Estas nuevas pacientes se unieron a las 4,645 mujeres diagnosticadas con cáncer cervicouterino en el país en 2025, cifra que fue 8.7% menos que las 5,090 diagnosticadas en 2024. Localmente, suman 208 yucatecas con este mal: 114 en 2024, 81 en 2025 y 13 en nueve semanas de 2026.
Sobrevivir al cáncer cervicouterino

Sobre cuál es la expectativa de vida de una mujer con cáncer del cuello uterino, el Dr. Alonso Ortegón informa que cuando se detecta oportunamente, hay “más del 90% de probabilidades de remisión completa y supervivencia”.
En los demás casos, depende “mucho de qué tan tardía sea. Ahí ya es muy variable”.
Sobre los tratamientos, el especialista indica que hay varias opciones, incluso láser, y describe los siguientes:
Si la detección es oportuna, en el consultorio se puede eliminar la lesión precancerosa con algunas técnicas de frío o de calor que se utilizan mediante colposcopia. En muchos casos se quita en la primera sesión; en las consultas de seguimiento se determina si se necesitan otra o más sesiones.
Cuando la biopsia hecha a la muestra tomada en una colposcopia arroja que la lesión precancerosa es de alto grado, entonces se hace una conobiopsia, una biopsia más grande: se toma una muestra de mayor tamaño y se envía a laboratorio; si éste determina que los bordes no tiene lesión, ahí terminamos el tratamiento, con la recomendación de continuar la vigilancia por 2 años más, al menos.
Pero si el laboratorio determina que en el borde de la muestra (grande) sigue teniendo lesión, entonces incluso podríamos llegar a un tratamiento quirúrgico, como retirar el útero.
El peor panorama del cáncer cervicouterino

Sobre cuál es el peor panorama en Yucatán o México, responde: “Aquellas pacientes que ya llegan con una enfermedad avanzada donde ya no solamente es una enfermedad localizada en el cérvix, sino ya se extendió al cuerpo uterino y otros órganos y estructuras adyacentes”.
El cáncer cervicouterino es una de las principales causas de muerte en las mujeres en etapa reproductiva, principalmente, en Yucatán, el país y el mundo, afirma.
Preguntado sobre la diferencia entre los cánceres del cuello del útero y del cuerpo del útero a raíz de que la SSA reporta que a 554 mujeres ya se les diagnosticó el segundo del 1 de enero al 7 de marzo de 2026, entre ellas 27 yucatecas, 10 campechanas y cinco quintanarroenses, el Dr. Alonso Ortegón responde que el primero se debe solo al VPH y el segundo puede tener varias causas.
El cáncer cervicouterino se puede convertir en cáncer del cuerpo del útero, pero este último también se puede deber al cáncer de endometrio, cuya causa es hormonal, un exceso de estrógenos, contrasta.
Morir de cáncer del cuello uterino
¿En cuánto tiempo el cáncer del cuello del útero mata a una mujer?, preguntamos.
También es muy variable, responde. “Hay personas que pueden recibir un tratamiento paliativo con quimioterapia, radioterapia y tener algunos meses o algunos años de vida, pero hay pacientes que se lo están diagnosticando y en menos de seis meses fallecen. Depende mucho del momento del diagnóstico”.
¿Es doloroso?
El cáncer cervicouterino causa dolor pélvico, principalmente, en estadios muy avanzados, contesta.
Además de otros síntomas, como el sangrado. Y si ya tomó el recto, por ejemplo, puede haber estreñimiento; si ya tomó la vejiga, dificultad para orinar o presencia de sangre en la orina, dependiendo qué tan avanzada esté la enfermedad, abunda.
Por último, el Dr. Alonso Ortegón considera “importante que hagamos la diferencia entre prevención y la detección oportuna”.
En cuanto a la prevención, tomar en cuenta la vacunación y el uso de preservativo, así como una vida sexual responsable, expresa.
Dentro de la detección oportuna, se recomienda que antes de iniciar la vida sexual se haga una visita ginecológica para recibir una orientación. Eso sería lo ideal.
Y para quienes ya iniciaron su vida sexual, se recomienda hacerse una vez al año las pruebas del Papanicolau y colposcopia, juntas, enfatiza.
Según el Inegi, el panorama no es halagador en Yucatán, donde 91 mujeres murieron de cáncer cervicouterino en 2022, 105 en 2023 y 100 en 2024. Son 296 familias que perdieron a una madre, hermana, abuela o hija.
