Henry Vidal Gijón llegó el viernes por la tarde a su apasionada labor de entrenador de boxeo en el gimnasio del Estadio “Salvador Alvarado”. Era una jornada normal para el forjador de medallistas yucatecos y peleadores profesionales.

Y menuda sorpresa para un hombre cuya trayectoria como mentor de púgiles comenzó limpiando y arreglando el gimnasio de una leyenda de los managers mexicanos Jesús “Cholaín” Rivero, en el ya lejano 1975.

El gimnasio de la catedral del deporte yucateco lleva, desde el viernes pasado, el nombre de Vidal Gijón, en homenaje a una trayectoria larga, destacada, pero siempre callada.

“Es una sorpresa, algo verdaderamente increíble”, dijo el manejador originario de Tizimín, conocido como “El Pollo”. El nombre completo, Henry Alberto Vidal Gijón, aparece en una postal pegada en la pared de la instalación. Empotrada, arriba, luce la leyenda igual.

Henry ha recibido múltiples reconocimientos, locales y nacionales. Ha sido Mérito Deportivo Yucateco cinco veces como entrenador y Manager del Año en profesional. El Comité Olímpico Mexicano y la Federación Mexicana le otorgaron uno en 2023 por su trayectoria de tres décadas como entrenador de púgiles amateurs de parte del Instituto del Deporte de Yucatán (IDEY).

“Mi vida ha sido el boxeo”, dijo Vidal Gijón, quien recibió ayer los reconocimientos en un acto que encabezó el director del IDEY, Armín Lizama Córdova, junto con los excampeones mundiales Guty Espadas papá y Juan Herrera; entrenadores del recinto, con Manuel Barrera, del Centro Estatal de Boxeo, y Grissel Ordaz Tamayo, administradora del Estadio.

“Cuando empecé en esto jamás me imaginé durar tanto y llegar tan lejos”, expresó Vidal, cuyos inicios en el boxeo fueron casi paralelos a los de Miguel Canto, la gran leyenda mundial de los pesos moscas. “Lo mío fue prepararme para entrenar. Lo de Canto, pelear, convertirse en leyenda. Los dos, discípulos de nuestro querido con Jesús Rivero”. Y la historia continúa.