Yoanner Negrín vivió una segunda entrada que parecía encaminada a una más de las negras jornadas de los Leones, en general. Inmerecidamente, se fue sin decisión el as cubano.

Pero tras ese funesto episodio, en que toleró tres carreras, transitó cuatro más con mucha potencia. No fue una obra de arte, pero sí una labor de esas que le hacen ver el por qué, pese a su veteranía, es una de las piezas clave del pitcheo león. No de hoy, de siempre, desde que llegó a Yucatán en 2016.

  • Yoanner Negrín, ayer en el Kukulcán, en una sólida apertura que no tuvo decisión, pero que ayudó a los Leones a emparejar la serie

Y, “caballo”, como se conoce a ese tipo de lanzadores, subió para la séptima entrada. No tuvo fortuna porque la defensiva le cometió dos marfiladas que costaron carrera, pero al ser retirado de la loma fue despedido con sonora ovación, camino a lo que parecía su victoria 77 vestido de león. Una pena que la mala labor de Michael Feliz estropeara todo.

Su trabajo fue de nueve hits, cinco carreras (tres limpias), una base, un ponche, en un total de 95 pitcheos. En la jornada, llegó a mil episodios lanzados en la Mexicana.

Desquite diablo

En la jornada de la Liga Mexicana, los Diablos Rojos se desquitaron de la derrota de la noche anterior ante los Tigres de Quintana Roo, al aplastarlos 17-1, con una ofensiva de 20 hits. El jugo tuvo ante una asistencia de 19,988 espectadores.

En el “Hermanos Serdán” de Puebla, los Piratas de Campeche derrotaron 11-7 a los Pericos.— Gaspar Silveira

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