MÉRIDA.- El tercer partido de la serie ante los Bravos fue dado por finalizado tras ocho actos, con los aborígenes ganando 4-1, y de esta forma León sacó las escobas y barrió a los selváticos en el Estadio “Domingo Santana”.
Revancha cobrada al cien por cien de los Bravos, que fueron limpiados en su visita a Mérida en abril pasado.
Los Leones, dirigidos de forma interina por Oswaldo Morejón, cerraron esta gira de seis encuentros con marca de 2-4 y su récord general va en 18-21, muy por debajo de lo planeado.
Dos jonrones de Danny Ortiz, buenos para tres carreras, borraron la tempranera ventaja tomada por las fieras en el acto inicial.
Yucatán mandó a la loma a Jimmy Endersby y sufrió la derrota en su primera apertura, al lanzar cuatro actos y aceptar el primer jonrón de Ortiz, que puso a los Bravos adelante 2-1.
Los Leones, luego de anotar en el primer rollo, fueron silenciados por el abridor Faustino Carrera, quien lanzó cinco y un tercio y fue relevado al meterse en apuros en la sexta por el exleón Jonas Garibay, quien sacó los dos tercios finales.
Y no hubo más daño del lado de los Leones, que batearon nada ante los relevistas bravos.
La lluvia cayó después de que Yucatán dejó ir una buena oportunidad en la alta de la octava, cuando Henry Ramos bateó rodado para doble matanza.
Se esperó el tiempo que marca la regla (tres medias horas) y los umpires decretaron el final del duelo.
Ironías sobre la lluvia y el béisbol: los Diablos Rojos ganaban ayer 17-1 en cuatro entradas ante los Conspiradores, pero cayó la lluvia y se suspendió el juego.
Como no se habían jugado cinco entradas completas, quedó como partido cancelado y nada de lo ocurrido cuenta para las estadísticas. Robinson Canó impulsó seis para el México. No pasarán a los números oficiales.
