Las Finales de la NBA, que inician mañana, enfrentarán a Indiana y Oklahoma City, equipos ubicados en los lugares 25 y 47 del mercado mediático de Estados Unidos, respectivamente. La serie definitoria, sin embargo, promete intensidad y talento.
Los Pacers y el Trueno, liderados por Tyrese Haliburton y Shai Gilgeous-Alexander, respectivamente, ofrecen una serie con anotaciones altas, juventud y dinamismo. Haliburton es medallista olímpico; Gilgeous-Alexander, el Jugador Más Valioso de la temporada.
Ambas franquicias, con estrellas, entrenadores destacados y estilo atractivo, han sido parte de la creciente paridad en la liga, al ser el séptimo y octavo equipos distintos en llegar a las Finales en los últimos ocho años.
A pesar del espectáculo prometido, el tamaño de sus mercados podría impactar las audiencias, aunque para los seguidores del baloncesto eso es secundario. “Creo que estas finales son una gran representación con los dos equipos que están en ellas”, señaló Mark Daigneault, entrenador de Oklahoma City. “Son equipos que juegan estilos de baloncesto buenos y emocionantes. Jugadores que tienen grandes historias individuales, equipos que tienen una gran historia colectivamente. Y estamos orgullosos de ser parte de eso”, explicó.
El consumo digital, en cambio, va al alza. Según Videocites, el contenido de la NBA aumentó 64 por ciento respecto a la temporada pasada, con 32 mil millones de vistas. Gilgeous-Alexander es el jugador más visto; Haliburton ocupa el tercer sitio. Los clips de ambos atletas suman 1,500 millones de reproducciones.
Esta presencia digital compensa los posibles bajos niveles de audiencia televisiva. Además, el nuevo contrato de medios de la NBA garantiza ingresos estables: 76 mil millones de dólares por 11 años con Disney (ABC/ESPN), Peacock (NBC) y Amazon (Prime Video), vigente a partir de la próxima campaña.
Por ello, los niveles de audiencia de estas Finales no alterarán el valor del acuerdo ni las finanzas de la liga. Los espacios publicitarios para los playoffs ya fueron vendidos.
“Creo que verán dos equipos de alto nivel que juegan un estilo de baloncesto de élite, que comparten muy bien el balón, muchas personas diferentes que pueden contribuir”, afirmó Haliburton sobre lo que pueden esperar los aficionados. “No quiero decir que es como un paso de la antorcha porque los veteranos aún están aquí. Todavía están jugando muy, muy bien. Pero definitivamente ver a dos equipos jóvenes, dos organizaciones jóvenes, luchando por ganar un campeonato, creo que es un gran asunto”, agregó.
Durante el cierre de la campaña regular, Adam Silver, comisionado de la NBA, informó que las audiencias cayeron un 2 por ciento en comparación con la temporada anterior. “Pero en este entorno, donde particularmente cuando estás en gran medida destacado en medios tradicionales y particularmente en cable, y sin duda las suscripciones de cable están disminuyendo, eso parece una victoria”, explicó.
En la NBA no hay alarma por los números. El campeón será el séptimo distinto en igual número de temporadas. La exposición mediática de los Pacers y el Trueno aumentará el próximo año, como ocurrió con otros equipos tras ganar el título.
Ambos conjuntos podrían estar incluidos en los partidos del Día de Navidad, de la siguiente temporada, luego de no ser incluidos el año pasado. “Me encantaría jugar el Día de Navidad”, expresó Gilgeous-Alexander. “Y creo que tenemos el calibre”, puntualizó.
Los dos finalistas evitaron gastos excesivos y no rebasaron el impuesto de lujo. Será la primera Final en dos décadas entre equipos no contribuyentes.
Hace tres campañas, Indiana y Oklahoma City sumaban 49 triunfos entre ambos. Su progreso es ejemplo para franquicias como el Utah Jazz, los Hechiceros de Washington, los Trail Blazers de Portland o los Avispones de Charlotte.
Algunos seguirán la serie, otros no. Pero los seguidores más fieles del baloncesto parecen listos para disfrutar. “Creo que esta serie será emocionante para cualquier fanático del baloncesto”, aseguró la estrella de los Pacers.— AP
