¿Ya han pasado tan rápido 38 años?, se pregunta Alonso Diego Molina, autor del primer gol en la historia del Estadio Olímpico “Carlos Iturralde Rivero”.
El inmueble de Circuito Colonias cumple hoy 38 años de haber abierto sus puertas de manera oficial. Como dice la portada de Deportes del Diario que ilustra estas informaciones, fue en una noche de diluvio, el 6 de junio de 1987, cuando se puso en marcha el Torneo del Sol, y los Mayas de Yucatán se enfrentaron en aquella jornada de sábado al combinado de la Primera División.
Toda la tarde llovió, pero la fiesta inaugural no se pospuso. Dicen que nadie sabía la sorpresa que el gobierno del Estado tenía preparada para esa noche y, antes de que los equipos salten al campo para la inauguración oficial del estadio, se llamó al director técnico de los Mayas, el mítico Carlos Iturralde Rivero, y noticia inesperada: el gobernador Cervera Pacheco le informó en ese momento que el inmueble se llamaría como él. Develaron la placa y el resto es una historia de 38 años, miles de partidos en diversas categorías, dos campeonatos en la pelea por el ascenso, la carrera de los Venados contada en diversas épocas y franquicias.
El “Carlos Iturralde”, dicen, no ha cambiado mucho en todos esos años. Sigue siendo la sede principal del fútbol yucateco, donde se han disputado los partidos más importantes de este deporte, con llenos impresionantes algunas veces, y otras jornadas de muy pobres entradas, debido, en parte, al poco atractivo que se ha dado. Actualmente es casa de los Venados FC, el equipo referente en la Liga de Expansión.
Alonso Diego, directivo en estas fechas de Deportiva Venados, organización con sede en Tamanché, recuerda con emociones la noche inaugural. “Éramos un equipo de yucatecos, con don Carlitos Iturralde dirigiendo, muy buenos amigos en la cancha. Y me tocó la fortuna de anotar ese primer gol”.
Sendas placas en el túnel de acceso recuerdan, primero, que el estadio tiene el nombre de uno de los más grandes exponentes del deporte yucateco, Carlos Iturralde Rivero, y otra, que Diego Molina fue el anotador del primer tanto.
“Me lo llevaré en los recuerdos por siempre. No creía que fuera tanto tiempo, se va en un suspiro”, comenta Diego.
El “Olímpico” o “Carlos Iturralde”, dos de sus nombres más socorridos, fue la tercera instalación inaugurada de la entonces Unidad Deportiva Kukulcán, tras la apertura del parque de béisbol, en 1982, y el Polifórum Zamná, en 1983.
La noche inaugural, con todo y la monumental lluvia, el estadio de Circuito Colonias se llenó con más de 12 mil espectadores. Casi nadie se movió a pesar del aguacero y el grito de “goooool” cuando Diego empujó el balón a las redes fue grande. Fue a los 10 minutos del inicio.
“Como yucateco, me siento muy orgulloso. Es parte de la historia”, dice Diego.
Los archivos del Diario, desde la Megateca, indican que el joven Gabriel Pech Itzá, de 15 años, alumno de la Federal 2, fue el primero en entrar con boleto pagado y la selección de la Tercera División el primer equipo en llegar, aunque el primero en entrar al césped fue el de la Primera. Los aficionados no ocultaron su sorpresa y admiración: “Se ve precioso”, “Es enor-me”, “¡Qué bello!”. Igual dijeron que se parecía al de Ciudad Universitaria. Francisco Avilés Vega fue el silbante, con Ángel Núñez y Javier Leal en las bandas.— Gaspar Silveira Malaver
