Los Leones de Yucatán se toparon ayer con la complicación que ha pasado la rotación y el cuerpo de relevistas en varios de los partidos de esta temporada.

Logan Ondrusek, de entre azul y buenas noches este año, no estuvo en su día y duró mucho en la loma. Cuando lo retiraron, prácticamente el partido estaba perdido y así terminó la noche, con los melenudos cayendo 8-4 ante los Guerreros de Oaxaca, que emparejaron la serie a un triunfo en el Parque Kukulcán.

Y los Leones, de ataque muy intenso en los partidos previos, fueron dominados por el pitcheo de los bélicos, que contaron con un abridor que los atornilló, Salomón Bates, y un cuerpo de relevos que, aunque flaqueó, tuvo para apretar en la parte final. Ocho imparables conectaron, pero dispersos.

Ondrusek se fue a las regaderas con la derrota a cuestas, al tolerar 10 hits y seis carreras (cinco limpias) en tres actos y dos tercios para su tercera derrota de la campaña (por un triunfo).

Lo relevó el yucateco Saúl Vázquez, con otra atinada intervención (tres hits, sin carrera, con dos ponches en dos y dos tercios). Y cuando los Leones fueron rebajando la diferencia, en la novena los Guerreros aprovecharon un flojo relevo de Brandon Quintero para anotarle dos más y decidir todo. Ni la rotación ni el bullpen apoyaron.

El tercer juego será hoy a las 6 p.m.— Gaspar Silveira

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