Una decisión de los umpires en el amanecer del partido cambió la decoración de la actuación del debutante Darío Agrazal y también la fortuna de los Leones.
Yucatán retó una decisión de los oficiales, que habían dado como jonrón de dos carreras un batazo de Nelson Velázquez, y ganaron el desafío, igual que el tercer choque de la serie ante los Guerreros de Oaxaca, 8-4.
Las fieras se quedaron con la serie 2-1, cerrando una estadía en casa con marca de 3-3 antes de irse a una gira por Durango y Jalisco, con marca de 22-23.
Agrazal, quien lanzó con los melenudos en 2024, fue activado antes del partido de ayer y le tocó abrir. Comenzó titubeante: toleró doblete de Jonathan Daza y Velázquez le prendió un pitcheo que se fue detrás de la cerca del izquierdo, pegado a la línea de férbol. Hubo dudas, dieron primero el jonrón, pero los Leones retaron y ganaron el intento.
Una bocanada de oxígeno porque no hubiera sido igual 2-0 abajo, tras sólo dos bateadores. Velázquez se ponchó sin tirarle y luego los locales cuajaron racimo de cuatro carreras en el cierre, que dio otro semblante al partido. En ese ataque, Henry Ramos, sin out, conectó doblete de dos carreras, una más entró por rodado de Yangervis Solarte y otra por sencillo de Yadir Drake.
Yucatán anotó sus otras carreras a cuentagotas, en una noche de 13 hits: cuatro de Drake, tres de Ramos y dos de Diosbel Arias.
Agrazal lanzó cuatro y dos tercios, con cinco hits y una carrera, terminando sin decisión, aunque cuando se fue aún iban arriba los Leones.
Ronnie Williams lo relevó y fue el ganador con una y un tercio de trabajo, con Michael Feliz apuntándose salvamento, con relevo perfecto. Como que el cerrador selvático ya tomó su ritmo.
El equipo melenudo, con marca de 6-6 bajo la férula del mánager interino Oswaldo Morejón, abre mañana serie en Durango, ante Caliente, y luego viajará a Zapopan para jugar ante los Charros de Jalisco.— Gaspar Silveira Malaver
