Cuando Robinson Canó era una estrella de Grandes Ligas, su padre, José Canó, un exlanzador de los Leones de Yucatán, viajó a Phoenix especialmente para lanzarle en el Derby de Jonrones. “Robbie” ganó la competencia del Juego de Estrellas de 2011.
Hoy, José Canó estará entre la loma y el plato para lanzarle a su hijo, quizá la estrella de mayor pedigrí en el clásico de media temporada de la Liga Mexicana, en el Estadio “Alfredo Harp Helú”. El concurso arrancará a las 7 de la noche y tendrá transmisión en varias plataformas de internet y cadenas de televisión.
No hace mucho, en el Parque Kukulcán, en la reciente visita de los Diablos Rojos a los Leones, el Diario enseñó a Canó una foto de su padre, quien ganó 18 partidos con los melenudos de 1996 a 1998. “Creo estará pronto en México”, dijo Robinson. Y sí, él le lanzará hoy en el Derby, en el que habrá jugadores con más palos de vuelta entera que el estelar jugador diablo, pero eso no le quita la etiqueta de favorito sentimental al ex de los Yanquis. Robinson tiene solamente 9 palos y está en el lugar 43 de entre todos los jonroneros de esta temporada.
La pelota debe volar y en serio en la edición 2025 del concurso de cuadrangulares. Cualquier contacto bien hecho en Ciudad de México manda a volar la pelota y se espera que, en la conmemoración del centenario de la Liga Mexicana, se dé un gran show de batazos.
Estarán el líder jonronero de la LMB este año, Aderlín Rodríguez, quien tiene 22 palos, defendiendo ahora la franela de los Toros de Tijuana. Art Charles, rey del jonrón de 2024, con 33, será uno de los elementos a seguir, pues se sabe que es bateador de rachas y en la zona centro del país ha puesto palos descomunales (aunque esta campaña anda bajo, con 14). Los otros convocados son Ángel Reyes, de los Rieleros, quien tiene 20; Alejandro Mejía, de los Dorados de Chihuahua, con 18; Sandber Pimentel, de los Bravos de León, con 15; Leonargo Reginatto, de los Tigres de Quintana Roo, con 14; David Hensley, de Caliente de Durango, con 13.
El año pasado el ganador fue el cubano Yasiel Puig, quien jugaba para el Águila de Veracruz, cobijado por los aficionados jarochos. Eso puede inclinar la balanza a favor del clan Canó hoy en el “Harp”.— Gaspar Silveira









