Oleksandr Usyk (derecha) castiga a Daniel Dubois, a quien noqueó en el 5o. asalto en el Estadio de Wembley
Oleksandr Usyk (derecha) castiga a Daniel Dubois, a quien noqueó en el 5o. asalto en el Estadio de Wembley

Oleksandr Usyk noqueó a Daniel Dubois en el quinto asalto de su combate de ayer sábado y se convirtió en el campeón mundial indiscutido de los pesados por segunda vez.

El invicto zurdo retuvo sus cinturones de la AMB, CMB y OMB y recuperó el cinturón de la FIB al que había renunciado hace poco más de un año. El ucraniano de 38 años derribó a Dubois dos veces en el quinto asalto, la segunda vez con un fuerte gancho de izquierda.

El londinense lució aturdido en la lona y no pudo reaccionar antes de que se completara la cuenta de protección en un abarrotado Estadio de Wembley (90 mil personas). Usyk, conocido más como un táctico hábil que como un pegador potente, ciertamente despejó las dudas sobre si su edad le restaría ritmo.

“Treinta y ocho es un una edad joven”, dijo en el ring. “Es apenas un comienzo”.

¿Qué sigue?, le preguntaron al campeón.

“Quizás Tyson Fury, Derek Chisora y Anthony Joshua, quizás Joseph Parker”, respondió entre sonrisas.

Usyk (24-0, con 15 nocauts) venció a Dubois por segunda vez en menos de dos años. Esta vez no hubo drama de golpes bajos.

En Polonia, hace un par de años, Usyk se impuso en el noveno asalto mediante un jab. Pero visitó la lona por primera vez con un golpe que, sin embargo, fue considerado bajo.

Ayer, el golpe final fue indiscutible. Dubois (22-3, con 21 nocauts) se unió a sus compatriotas británicos Fury y Joshua al haber perdido dos veces ante Usyk, quien fue campeón mundial indiscutible como peso crucero antes de subir de categoría hace seis años.

“Di todo lo que tenía. No le quiten mérito a ese hombre. Volveré”, comentó Dubois a los medios.

El británico mostró un mejor desempeño que hace dos años, cuando Usyk lo llenó de jabs y ganó casi todos los asaltos.

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