La selección italiana está a una victoria de alcanzar la final de la Eurocopa Femenil, pero hace sólo tres años sus jugadoras ni siquiera podían obtener contratos profesionales en su propio país.
No es de extrañar que la capitana Cristiana Girelli estuviera llorando después de que su doblete le diera a Italia la victoria 2-1 sobre Noruega la semana pasada, accediendo a su primera semifinal del torneo en 28 años.
Jugarán esta tarde contra Inglaterra, las vigentes campeonas, en Ginebra.
“Es una gran alegría estar entre las cuatro mejores de Europa y es una felicidad que queremos compartir porque sabemos lo importante que es llevar buenos resultados a casa en Italia y especialmente para las nuevas generaciones”, dijo Girelli.
“Obviamente hacemos esto por nuestra gloria, pero hay un significado mucho más profundo”, agregó.—AP
