Ejecución de una “Caleserina”, vistosa suerte con el capote
Ejecución de una “Caleserina”, vistosa suerte con el capote

Amigos aficionados…

El toreo de capote es un arte y una de las cualidades que está poniendo a Morante de la Puebla en el lugar donde está actualmente.

El genio gigarrero no está inventando nada, o quizá esté, eso sí, destapando el frasco de los aromas caros solamente dejando llevar con la mano el capote.

Cuando llegó Manolete por primera vez a México, una de las cosas que más tenían en emociones al Monstruo de Córdoba era hablar de Rodolfo Gaona, mexicano que peleó a Joselito El Gallo y a Juan Belmonte como parte de la gran trilogía del toreo de inicios del siglo pasado.

Y una de las cosa de las que hablaba era de la sensibilidad que tenían los toreros tricolores para torear con la capa. Manolete compartía entonces con Arruza en España, pero no se había topado con Silverio Pérez, con quien alternó la tarde de su debut mexicano en 1945. Del “Compadre” de Texcoco recordaba que le contaron de su sentimiento para la faena cumbre de su vida, a “Tanguito”, de Pastejé.

Luego trabaron entrañable amistad y siempre Manuel Rodríguez reconocía su forma de torear, especialmente con el capote.

Es, sin duda, México uno de los principales creadores de las suertes con la capa. Aquí presentamos algunos, tomados de la red:

Gaonera: Creada por Rodolfo Gaona, implica citar al toro con el capote a la espalda, girando y repitiendo el lance, con o sin recortes.

Caleserina: Creación de Alfonso Ramírez “El Calesero”, es una suerte de quite en la que se recibe al toro con el capote por delante y se le remata con un desplante, según el diccionario taurino.

Tapatía: Inventada por Pepe Ortiz, es una evolución de la gaonera que incluye un recorte al final, similar a la chicuelina.

Orticina: Creada por José Ortiz Puga, se ejecuta con el capote por detrás, citando de frente o perfil y rematando con un giro, parecido a una verónica.

Zapopina: Invención de Miguel Ángel Martínez “El Zapopan”, consiste en un abaniqueo con el capote, rematado como una chicuelina, seguido de un giro y repetición de la suerte, finalizando con una media verónica. Julián López “El Juli” popularizó este pase en España, donde también se le conoce como “Lopecina”.

Y hay más… algún día abordaremos más.

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