En medio de una de las mejores campañas de los últimos años, y cada vez más cerca del peligro, Morante de la Puebla pagó tributo a su larga lista de triunfos.

Morante fue trasladado a un hospital de Pontevedra por las lesiones de pronóstico grave que sufrió al recibir una cornada de 10 centímetros en la pierna derecha la tarde de ayer, en las Fiestas de la Peregrina.

El diestro fue atendido inicialmente en la enfermería de la plaza, pero posteriormente fue evacuado al hospital Quirón, tal y como refiere el parte médico.

Presenta una herida por asta de toro en la cara interna del muslo derecho, de 10 centímetros, que afecta a tejido subcutáneo, fascia muscular así como un desgarro del abductor mayor.

La herida por la cornada presenta dos trayectorias, una descendente de 10 centímetros y otra ascendente de seis centímetros.

Según el parte médico, las lesiones son de pronóstico grave.

Morante se enfrentaba a un toro de Garcigrande cuando en un pase el animal le alcanzó por el muslo. El torero se fue al suelo y, tras incorporarse, fue llevado a la enfermería de la plaza para recibir las primeras atenciones.

Morante vive una temporada de ensueño, con triunfos en las principales plazas.

Su año se calentó más por un pique surgido con Roca Rey, que el sábado se encendió más por una discusión en el callejón de El Puerto de Santa María.

El matador tenía compromisos para otras ocho corridas en diferentes ciudades españolas durante el mes de agosto. Alejandro Talavante fue el encargado de acabar con el toro que sorprendió a Morante.— Gaspar Silveira M.