Yadir Drake, además de sus logros estadísticos, fue importante en el enlace peloteros-club, de los que estaban siempre para los aficionados
Yadir Drake, además de sus logros estadísticos, fue importante en el enlace peloteros-club, de los que estaban siempre para los aficionados

Pocos peloteros de los Leones de Yucatán se salvaron de la famosa “quema” que queda después de una temporada que fue un fracaso en lo deportivo.

Y, como apuntó el presidente ejecutivo del equipo, Erick Arellano Hernández, “sobre muchos, contaría tres, cuatro, regresarían para la siguiente temporada. Los demás, no”.

No dijo nombres, pero los números no mienten y los que cumplieron fueron verdaderamente pocos. Uno, Yadir Drake, el “Black Panther” de Matanzas, que tuvo números sobresalientes lo mismo en la temporada regular que en la serie de playoff que jugaron ante los Diablos Rojos del México. Otros, Yoanner Negrín y César Valdez, ya veteranos, pero de saldo positivo y especialmente en partidos clave para la organización.

Drake, por tanto, fue señalado por periodistas del Diario, los de Deportes y los que siguen el devenir de las fieras como aficionados, como el “Jugador Más Valioso” de la temporada 2025. Mala la campaña, ciertamente, pero Drake estuvo siempre a la cabeza de los departamentos ofensivos y jugando pelota intensa siempre, sea en su posición conocida, el jardín derecho, y cuando fue requerido en la primera base.

Desde su llegada a las fieras, Drake ha puesto el extra que, igual dice el dueño, le faltó a la edición 2025 en su decepcionante año.

Yadir Drake, en números

Pelotero nacido en Matanzas, Cuba, el 12 de abril de 1990, Yadir Drake obtiene este reconocimiento del Diario por tercera ocasión, tras recibirlo en las temporadas de 2021 y 2022. Y, al ser señalado este año, los que votaron por él coincidieron: “El único que se ensucia el uniforme todos los días”.

Drake ya es un veterano en la pelota profesional. Jugó con el equipo de su natal Matanzas hasta que desertó en 2011, con una maleta llena de sueños y aspiraciones. Probó suerte en filiales de los Dodgers desde 2014 y en 2017 llegó a la pelota mexicana, con los Generales de Durango. Emigró a los Hokkaido Nippon-Ham Fighters en ese mismo año, y en 2018 apareció con los Sultanes de Monterrey. El 10 de diciembre de 2019, Drake fue traspasado a los Leones, su equipo desde entonces.

Por tanto, es de los referentes del equipo, dentro y fuera del terreno de juego. Los melenudos contaron este año con una cifra récord de peloteros en su róster: 31 regulares y 35 lanzadores. Y pocos con cifras propias de peloteros para vestir la franela del club yucateco.

Sus números a la ofensiva, además de altos, arriba del promedio, son constantes. Y la regularidad es algo que el común denominador de los peloteros no pueden alcanzar en sus equipos. De allí los nombramientos previos de 2021 y 2022 para esta casa editorial.

En 2024, cuando los Leones jugaron en Kanasín, fue referente. El que bateaba y fildeaba, y el que siempre estaba firmando autógrafos, tomándose fotos y saludando, algo que muchos jugadores evitan y buscan salidas alternas del estadio. Drake, allá está.

Los números no dejan lugar a duda. El uniforme sucio, tampoco. Este año, Drake se perdió solamente tres de los 92 partidos de los Leones y fue por una molestia física. Sus estadísticas estuvieron siempre en el “top ten” de la Liga Mexicana y cerró el calendario bateando .362, con 20 cuadrangulares y 72 carreras producidas. Regó 127 hits, el sexto total más alto de la LMB.

Muchas personas que saben de béisbol dicen que, si Drake tuviera una posición fija en el orden al bate, sus números podrían ser mejores. Pero, dirigidos los Leones por tres mánagers este año, el “Black Panther” estuvo de segundo, tercero, cuarto y quinto bate. No descansaba en los movimientos de los pilotos en todo el año.

Llegaron las fieras a la postemporada y Drake también llevó el peso. Los demás, casi todos, quedaron muy debajo de lo que podrían ser números de extranjeros o no nacidos en México.

En los cuatro juegos ante los Diablos Rojos, en que jugó el outfield y primera en la defensiva, bateó .385, con un jonrón y dos producidas. Sólo él y Henry Ramos (.308) batearon sobre .300. De la primavera al verano, Yadir Drake fue el que rugió más fuerte con los Leones. Los demás, casi todos, quedaron a deber.