Diego Urdiales sale por la puerta grande tras el festejo taurino de la Semana Grande, en Bilbao, España
Diego Urdiales sale por la puerta grande tras el festejo taurino de la Semana Grande, en Bilbao, España

El veterano diestro Diego Urdiales, que salió a hombros tras cortarle las dos orejas al quinto de la tarde por una faena de naturales sublimes, volvió a reivindicar su maestría en el coso de Vista Alegre de Bilbao, que siempre fue una de las plazas talismanes en su carrera y donde ha triunfado repetidamente.

Aun así, el torero riojano no entró directamente en esta feria, sino que vino a sustituir al convaleciente Morante de la Puebla, en un año en que se estaba viendo relegado por las empresas y con una escasa presencia en los ruedos, a pesar de que, como demostró, se encuentra en uno de sus mejores momentos, cita el sitio cope.es

Y, al igual que sucedió en otras ocasiones en este ruedo, lo dejó ver ya con el que abrió plaza, un colorado que usó sus aparatosos pitones para intentar siempre enganchar una muleta que Urdiales, con un perfecto juego de espacios, alturas y pulso, no le dejó tocar más que en contadas ocasiones.

Se le pidió sin mucha fuerza una oreja no concedida, pero que sí iba a pasear por partida doble del cuarto, un toro largo, hondo y un tanto basto de hechuras que manseó en los primeros tercios, incluso huyendo del picador, pero que mostró su verdadera cara, su buena condición, en cuanto, ya solos los dos, Urdiales se lo sacó por bajo, andándole con mucha torería, a los medios de la plaza.

Las tres primeras tandas de pases con la mano derecha ya tuvieron entidad y ligazón, por mucho que el de Garcigrande no llevara al final sus embestidas. Solo que, con suavidad y pausas, el diestro de Arnedo se las fue alargando y concretando hasta que se echó el engaño a la mano izquierda, cuando llegó la cumbre.

Los adornos, el regusto y el orgullo de un torero que se recreó en esta inesperada oportunidad para volver a demostrar su auténtica dimensión artística, prologaron a otra estocada de perfecta ejecución, aunque esta vez no en lo alto, y a la concesión de las dos orejas por parte de una presidencia que, sin dudarlo, asomó al tiempo los dos pañuelos para premiar la mejor faena de la feria de Bilbao de 2025.

Una obra así, de tal calado, casi descolocó a sus dos compañeros de cartel —Alejandro Talavante y Borja Jiménez—, que intentaron, sin éxito, acercarse a ese nivel con los dos últimos toros.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán