

El español Carlos Alcaraz avanzó a los cuartos de final del Abierto de Japón al vencer ayer 6-4 y 6-3 al belga Zizou Bergs antes de rendir homenaje a su fisioterapeuta tras una preocupación por una lesión en un tobillo.
El número uno del mundo aterrizó de manera incómoda sobre su tobillo izquierdo durante su partido inaugural el jueves ante el argentino Sebastián Báez, y no estaba seguro de cómo se sentiría contra Bergs, ubicado 45 dentro del ranking.
Se mantuvo bien, diciendo que “podía jugar normalmente”, y ahora tendrá que prepararse para enfrentar al estadounidense Brandon Nakashima (No. 33) en los cuartos de final.
“Fue difícil y fue un día y medio realmente importante en el que tuve que recuperarme lo mejor que pude”, manifestó el murciano sobre su tobillo lastimado.
Alcaraz fue tratado con intensidad por su preparador, Juanjo Moreno, que puso a punto el pie dañado.
“Lo he dicho antes y lo diré de nuevo, tengo al mejor fisioterapeuta del mundo, en quien confío al 100%”.
“Excelente trabajo”
“El trabajo que ha hecho para el tobillo ha sido excelente. Pude jugar normalmente, lo cual es genial. A veces me preocupaban algunos movimientos, cuando podía sentir el tobillo, pero en general jugué un gran tenis, un gran partido”.
“Sentía cierto agobio por ver como respondía el tobillo en un partido tan exigente como este”, confesó Alcaraz, quien despachó a Bergs en 80 minutos.— AP y EFE
