El golfista español Jon Rahm decidió poner fin a su temporada y no volverá a competir hasta febrero próximo, luego de un 2025 sin títulos individuales, algo que no le ocurría desde 2017. El último trofeo lo conquistó en Chicago en 2024, por lo que acumula más de un año sin una trofeo en solitario.
En el LIV Golf, Rahm volvió a ganar la general individual tras un cerrado duelo con el chileno Joaquín Niemann, aunque no logró adjudicarse ninguna de las 13 pruebas. Sí celebró el título de equipos con Legión XIII y, sobre todo, la conquista de la Copa Ryder, su tercer triunfo en la competencia más prestigiosa del golf.
El vasco, que cumplirá 31 años el 10 de noviembre, se calificó con un siete tras cerrar su calendario en el Abierto de España, sin poder romper su sequía. En dos temporadas en el LIV solo ha ganado en Reino Unido y Chicago (ambos en 2024), pero en casi todas las pruebas terminó dentro del top 10.
En los majors de este año, no brilló como en otras campañas: Augusta (14), PGA Championship (8), US Open (7) y Open Británico (34).
“No siento que no haya ganado nada”, declaró Rahm el domingo al minimizar la falta de títulos. Confesó que la victoria en la Ryder ha sido “el mayor hito” de su carrera por el valor emocional de triunfar en suelo estadounidense.
El ganador del US Open 2021 y Masters 2023 admitió que este año le dejó un sabor agridulce. Relató cómo su hijo Kepa, de cuatro años, le pregunta constantemente si ganó un trofeo: “Este año ha sido duro que me lo pregunte tanto porque no ha llegado nada individual”, lamentó.
En junio, Rahm aseguró que cambiaría los top 10 por más victorias, consciente de que el palmarés es lo que construye leyendas. Solo una eventual aparición en Abu Dabi o Dubái podría cambiar su decisión, aunque él mismo dijo: “Ya veré, pero seguramente no”.
Su plan es encarar una larga pretemporada en Scottsdale, Arizona, junto a su esposa Kelly y sus tres hijos.
El año próximo planea regresar el 5 de febrero en Riad, Arabia Saudita, para abrir el LIV y enfocarse más en torneos europeos en septiembre y octubre.
Aunque no sumó trofeos individuales, Rahm se mostró conforme con su juego.
Económicamente, su paso por el LIV ha sido fructífero: acumula 70 millones de dólares, con cerca de 65 millones por torneos individuales y bonos de 18 millones cada temporada.
