Por Rafael J. Ramos Vázquez
Hablar de este piloto es platicar de un guerrero en la pista, un deportista que ha escalado hasta lo más alto a través de esfuerzo y dedicación, que ha recorrido desde su infancia casi todas las categorías del automovilismo hasta convertirse en lo que es hoy en día.
Desde los siete años empezó a competir en la serie karting, que es la escuela o base del automovilismo, donde aprendió a controlar su vehículo, técnicas de frenado, aceleración, defensa de su posición en la pista y ser disciplinado en la carrera. Compitió en los niveles kid kart, cadetes, junior y senior, ganando varios campeonatos, en algunos de los cuales arrasó, demostrando su determinación y pericia en la conducción, hasta llegar a la Fórmula Uno.
Me refiero a Max Emilian Verstappen. Este conductor durante toda su trayectoria ha corrido bajo la nacionalidad de Países Bajos a pesar que nació en Bélgica (siempre ha dicho: “Me criaron como holandés”). De todas maneras, tiene ambas nacionalidades.
Max desde siempre ha sido un prodigio al volante. Es aguerrido, agresivo en extremo, muchas veces temerario, ha tenido y provocado varios accidentes que le han costado penalizaciones, pero ante todo es un conductor fino, diestro en el manejo, un piloto completo que se integra perfectamente bien a su monoplaza.
El miedo es una palabra que no está en su vocabulario por lo que lucha rueda a rueda con sus rivales, ante eso, no es bien visto por sus compañeros de profesión debido precisamente a su agresividad. Para el neerlandés, cuando está al volante de su carro en el circuito, no hay amigos, por eso le apodan “Mad Max”.
“Súper Max” ha corrido en la categoría reina para las escuderías Toro Rosso, al inicio, y desde 2016 en Red Bull Racing, equipo que lo catapulta a lo más alto de la Fórmula Uno y donde ha obtenido sus mayores éxitos, entre ellos cuatro campeonatos mundiales.
Verstappen tiene muchos récords en la categoría máxima como ser el piloto más joven en competir (17 años) y sumar puntos en un Gran Premio, y a los 18 años, en ganar una carrera y subir a un podio. Los palmareses que consiguió a los 17 años no podrán ser superados porque la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) modificó recientemente el reglamento y la “Súper Licencia” sólo la pueden obtener actualmente los pilotos con edad de 18 años o más.
En el año 2023 implanta un récord al ganar diez carreras consecutivamente, terminando con 19 victorias en los 22 Grandes Premios que constaba el calendario, sumando 575 puntos. Sin dudas, su mejor año.
Sus logros han hecho que la escudería le dé un contrato multianual, el más largo firmado en la F1, por siete años y que concluirá en 2028, ganando la nada despreciable suma de 50 millones de euros por temporada.
La historia de Max Verstappen no ha concluido, le faltan muchas páginas por escribir, pero hoy por hoy el holandés es el mejor piloto de la Fórmula Uno, no hay duda. Mérida, octubre de 2025
