Los Vikingos de Minnesota (3-4) visitan a los Leones de Detroit (5-2), que buscan prolongar su dominio en casa, tras una pausa en la que ambos equipos ajustaron sus piezas, dentro de la Semana 9 de la NFL.
Minnesota llega con la urgencia de romper una racha de dos derrotas, y el regreso de su joven mariscal J.J. McCarthy será un factor clave en el intento por recuperar impulso. Detroit está motivado: ha vencido a Minnesota en sus últimos cinco enfrentamientos y querrá consolidar su condición de favorito en casa.
Jefes vs. Bills. Una rivalidad de élite en la AFC con aspiraciones de playoffs.
Los Jefes de Kansas City (5-3) viajan a casa de los Bills de Buffalo (5-2) y Josh Allen en un enfrentamiento que podría tener enorme impacto en la carrera por el tope de la AFC. Buffalo, que ha ganado los últimos cuatro duelos regulares frente a Kansas City, se muestra confiado en Highmark Stadium y presiona por afianzarse en el liderazgo divisional. Kansas City y su estelar QB, Patrick Mahomes, llegan en racha con tres triunfos y quieren demostrar que puede igualar el nivel de su rival histórico.
La contienda estará marcada por la dualidad entre el mariscal Patrick Mahomes y Josh Allen, y por quién controla los grandes jugadas en momentos decisivos.
49’s vs. Gigantes. Duelo impredecible en Nueva York. Los 49’s de San Francisco (5-3) visitan a los Gigantes de Nueva York (2-6) en el MetLife Stadium, en un partido que podría ser de alta anotación y con variable clave en el QB de San Francisco.
Nueva York está en crisis ofensiva y defensiva: permite 5.7 yardas por acarreo —la peor cifra de la liga— y sus series se desmoronan ante rivales ágiles. San Francisco tiene la oportunidad de capitalizar el desorden de los Gigantes y volver a su estilo dominante por tierra.
También está en duda quién será su mariscal titular, ya que Brock Purdy está cuestionable y Mac Jones podría arrancar.
En otro duelo determinante en la AFC, los Acereros, líderes del Norte, y los Potros, primeros del Sur, buscarán un triunfo que les ponga en la senda de despegarse para aspirar el título divisional.
