La edición 2025 de la Copa Okazaki dejó ver las intenciones de muchos karatecas que estarán en la lista de competidores para la gran cita del año que viene, la Copa Mundial de 2026.
Los principales exponentes del kumite en shotokan dejaron ver sus argumentos este sábado en el tatami del Dojo Central del Sureste, ante la mirada crítica de los expertos.
Aunque la esencia del karate shotokan es el perfeccionamiento del arte marcial, por encima de la competencia, esta vez más de cien exponentes, de todas las edades, de uno y otro sexos, enseñaron sus adelantos en kata y kumite, en una larga jornada de la Copa Okazaki, un referente de esta disciplina.
Tras intensas batallas en el frente a frente, hubo ganadores, muchos, pero lo más importante para la mayoría fue fomentar la armonía y valorar lo mucho que importa el respeto entre todos.
“Esa es la sensación que hoy nos llevamos”, afirma el sensei Pedro Torre López, director del Dojo, luego de la intensa sesión.
Entre los mayores, fueron muy notables los agarrones que se dieron en kumite. Tras la casi silenciosa entrega en katas, el combate fue bravo. Entre los principales ganadores sobresalieron Israel Santamaría Chan y Roel Tamayo Aguilar, de los que esperan estar listos para la Copa del Mundo de Shotokan que se efectuará en Mérida en octubre de 2026.
“Estamos en el proceso, no será fácil, pero creo que tenemos talento para estar en el Mundial, más motivados porque será en casa. Es una responsabilidad grande”, comentó Tamayo Aguilar, quien en su categoría derrotó a Héctor Ávila Mena.
Santamaría Chan, a ratos mirando a ver a su hijo en cintas verdes, fue el mejor en kata y también en kumite, en este último superando en dura prueba a Alfonso Peón Ríos.
La fiesta del shotokan, con varios dojos invitados de la ciudad, tuvo karatekas desde los 6 años hasta pasados los 60, como Ricardo Tejeda García, ganador en kumite; Primo Reyes Campos, Ángel Bassol Peraza, Santos García Gench y Marissa Granada Romero.
El evento fue inaugurado de manera simbólica en una ceremonia que encabezó el director del IDEY, Armín Lizama Córdova, con los senseis Torre López, Fernando Quijano Pereira y Manuel Carrillo Sáenz, entre otros maestros en la mesa principal.


























































