Un draw muy fuerte, con la número uno del mundo en la categoría, y el tercero entre varones, se espera dejen huella especial a la edición 38 de la Copa Mundial Yucatán Juvenil de Tenis.
Como adelantaron el Diario y las diversas plataformas de Grupo Megamedia, tres de los primeros diez clasificados de la Federación Internacional de Tenis vendrán al certamen en canchas de arcilla, y se tuvo la confirmación de la máxima clasificada de entre las mujeres, la estadounidense Kristina Penickova.
El evento, a disputarse del 24 al 30 de noviembre próximo, fue presentado este martes en el Club Campestre, que ha dado cabida a las principales figuras en ciernes de este deporte, y sus responsables, encabezados por Jorge Haro Giffenig, consideraron grato regresar un año más, con el mismo ímpetu que en todas las ediciones anteriores, en el afán de ver en acción a quienes se espera pronto puedan estar peleando los triunfos y los título en ATP y WTA.
El cuadro principal comenzará a jugarse el lunes 24 de noviembre, en cuya jornada nocturna se realizará la tradicional ceremonia inaugural, pero desde el sábado 22 arrancará el torneo de calificación. La gran final de ambas ramas se jugará el domingo 30 por la tarde.
Con 51 países registrados, el torneo insignia del deporte de Yucatán, este año verá en la arcilla del Campestre como primer sembrado a Andrés Santamarta Roig, de España, tercero de ITF, así como a Yannick Theodor Alexandrescu, de Rumania, segundo del torneo y sexto del planeta, y a Oskari Paldanius, de Finlandia, sexto y undécimo.
En el draw femenino, Kristina Penickova vendrá a ratificar su puesto de número uno de ITF, y estarán la octava, la francesa Ksenia Efremova, y la décima, Alena Kovackova.
En una concurrida reunión en el Campestre, Haro Giffenig destacó la trascendencia que ha ganado la Copa Yucatán, apoyada por patrocinadores locales, los aficionados yucatecos al tenis y por la cabida que le da el Campestre desde sus inicios.
Agradeció el apoyo al certamen J500, uno de siete en el mundo por de la sede de la Copa, cuyo presidente, Rogelio Molina Casares, vivió su jornada de debut como titular del Campestre, agradeciendo el apoyo recibido durante 23 años por el antecesor, Arturo Millet Molina.
Molina Casares dijo que “somos muy felices esperando la llegada de este evento en toda la familia del tenis y del Club Campestre”, y ofreció seguir dando el respaldo a la Copa Yucatán.
En la mesa principal estuvieron, entre otros, Armín Lizama Córdova, director del Instituto del Deporte de Yucatán; Jesús Pérez Ballote, director de Bienestar Humano del Ayuntamiento de Mérida; Mauricio Millet Reyes, presidente de la Asociación de Tenis de Yucatán.
“Han trabajado arduo cada año y cada vez se siente mejor“, dijo Millet Reyes, refiriéndose al trabajo hecho por Haro Giffenig y sus papás Ingrig Giffenig Roldán y Jorge Robleda Moguel, que fueron los precursores de la Copa en los años 80.










