El expresidente de la FIFA, Joseph Blatter, respaldó el pasado lunes una propuesta de boicot de algunos aficionados a los partidos del Mundial en Estados Unidos debido a la conducta del presidente Donald Trump y su administración tanto en el país como en el extranjero.
Blatter fue la última figura del fútbol internacional en cuestionar la idoneidad de Estados Unidos como país anfitrión. Hizo un llamado al boicot en una publicación en su “X” que respaldó los comentarios de Mark Pieth, en una entrevista.
Pieth, un abogado suizo especializado en delitos de cuello blanco y experto en anticorrupción, presidió la supervisión del Comité de Gobernanza Independiente sobre la reforma de la FIFA hace una década.
Blatter fue presidente del organismo rector del fútbol mundial de 1998 a 2015. Renunció en medio de una investigación por corrupción.
“Si consideramos todo lo que hemos discutido, sólo hay un consejo para los aficionados: ¡Manténganse alejados de Estados Unidos! De todos modos, lo verán mejor en la televisión. Y al llegar, los aficionados deben esperar que si no complacen a los oficiales, serán enviados directamente en el próximo vuelo a casa. Si tienen suerte”, dijo Pieth.
En su publicación en redes, Blatter citó a Pieth y añadió: “Creo que Mark Pieth tiene razón al cuestionar esta Copa del Mundo”.
Estados Unidos es coanfitrión de la Copa del Mundo con Canadá y México del 11 de junio al 19 de julio.
Las preocupaciones de la comunidad internacional del fútbol sobre Estados Unidos se derivan de la postura expansionista de Trump sobre Groenlandia, las prohibiciones de viaje y las tácticas agresivas en el trato con migrantes y manifestantes contra la aplicación de la ley de inmigración en ciudades estadounidenses, particularmente en Minneapolis.
Por su parte, Oke Gottlich, uno de los vicepresidentes de la federación de fútbol alemana, manifestó que había llegado el momento de considerar seriamente boicotear la Copa del Mundo.
En diciembre pasado, los planes de viaje para los aficionados de dos de los principales países futboleros de África se vieron trastornados cuando el gobierno de Trump anunció una prohibición que efectivamente impediría a las personas de Senegal y Costa de Marfil seguir a sus equipos a menos que ya tuvieran visas. Trump argumentó “deficiencias en el control y la evaluación” como la razón.
Los aficionados de Irán y Haití también tendrán prohibido ingresar a los Estados Unidos.— AP
