El lanzador cubano Odrisamer Despaigne, quien jugó para los Leones de Yucatán de 2024 a 2025, aseguró que a los 38 años su recta sigue encima de 95 millas y está encantado con jugar en el béisbol mexicano, en el que espera seguir unos años más.
“No he llegado al momento en el que la velocidad se va; todavía estoy tirando 95, 96 millas; entonces seguiré lanzando mientras pueda”, dijo hoy el habanero, con experiencia en Grandes Ligas.
Despaigne guió ayer a los Tomateros de Culiacán a su primer triunfo en la Serie del Caribe, 2-1, sobre los Federales de Chiriquí panameños, a los que dominó.
Con cinco hits y una carrera permitidos en seis entradas de labor, el habanero detuvo a los rivales en un duelo decidido por la mínima.
“Llevo tres años jugando en México y creo que se juega un gran nivel. Me encanta la comida mexicana, me encanta México, la gente. Es uno de mis países preferidos, donde voy a estar mientras me sienta bien“, agregó.
Odrisamer lanzó en la Liga Mexicana del Pacífico con los Yaquis de Obregón, en la semifinal reforzó a los Naranjeros de Hermosillo y fue llamado por los Tomateros para la serie caribeña.
Con experiencia en las ligas de Cuba, República Dominicana, Venezuela y Corea, el lanzador derecho es una de las piezas fundamentales del pitcheo de los Tomateros, que podría recibir la pelota como abridor para la final de este sábado, si su equipo la alcanza.
El estadounidense Lorenzo Bundy, manejador de los Tomateros, celebró el trabajo del cubano y confió en que su equipo mantenga la racha ganadora para llegar a la semifinal y a partir de ahí, ir por más.
“Hoy sacamos lo necesario en el momento clave; mañana (por hoy) tendremos un partido difícil entre el México verde (Tomateros) y el rojo (Charros de Jalisco). El ganador prácticamente se clasificará a la semifinal. Estamos preparados”, señaló.
Despaigne estuvo con los Leones en 2024 y 2025, con una campaña más sólida en 2024 y un año complicado en 2025, lo que coincidió con movimientos de roster al finalizar su tiempo con el club.


