El Indoor World Series Mérida 2026 pasó de ser un esbozo a una realidad y más de 300 arqueros de diversas partes del mundo pusieron a prueba su puntería ante las dianas colocadas en el Salón Chichén Itzá del Centro de Convenciones Yucatán Siglo XXI.

Ríos de gente se movieron durante la maratónica jornada del sábado, que abrió el evento internacional de arquería, a distancias de 18 metros, cansando expresiones de impresión alta para quienes por primera vez ingresaban a un evento de esta magnitud.

Desde las 8 de la mañana que se abrió el recinto hasta ya pasadas las 7 de la noche se vivió un espectáculo grande. La última vez que hubo un evento de talla internacional de tiro con arco fue en 2006, y tuvo lugar en la zona arqueológica de Mayapán la final de la Copa Mundial. Esa vez el listado era reducido, y la capacidad para observar, igual.

Ahora, todo el día hubo gente mirando. El zumbido producido por los generadores de aire acondicionado apenas se veía contrariado por los silbatos que marcaban el momento de ponerse en la línea.

Se colocaron 75 pacas, a 18 metros de distancia. Y de pronto, con más silencio, solamente se alcanzaba a escuchar el ruido de las flechas rompiendo el papel de las dianas, levantando, entonces, suspiros.

Las playeras de los y las participantes enseñaban su origen, de varios estados de México, y de otras naciones. Desde las gradas, o detrás de la valla que limitaba el área de tiro, agolpadas en el piso o junto a las paredes, entre carpas, la equipación de los arqueros. Todo mundo con binoculares de alta gama colgados al pecho.