El béisbol mexicano perdió a uno de sus grandes referentes: este sábado falleció Jesús Sommers.

El “Guapetón” es el único pelotero en la historia de la Liga Mexicana de Béisbol que se retiró con más de 3 mil hits. El “Pete Rose mexicano” colgó los spikes acumulando 3,004 imparables en una larga carrera de 27 temporadas.

Nacido en Guaymas, Sonora, el 11 de noviembre de 1949, Jesús Sommers López debutó en la Liga Mexicana en 1970 con los Leones de Yucatán, donde jugó tres temporadas. Y defendió después 11 franelas, retirándose en 1996 con los Petroleros de Poza Rica, con los que pudo superar la barrera de los 3 mil imparables.

Sommers, escribe el periodista sinaloense Fernando Ballesteros, vivió los últimos dos años de su vida en silla de ruedas, sin el apoyo de ningún equipo del béisbol profesional mexicano.

También fue mánager en muchos equipos, tanto de la LMB como del Pacífico.

Primera y tercera base, además de bateador designado en sus últimas temporadas, siempre fue considerado un pelotero aguerrido, de pocas palabras y, cuando hablaba, no se quedaba con nada. Era un “caeme bien” jugando, y “caeme mal” cuando quería decir algo.

En su palmarés para el Salón de la Fama del Béisbol Mexicano, se escribe lo siguiente:
Además de ser el rey del imparable de todos los tiempos, el reconocido sonorense debería ser llamado Míster Consistencia, debido a sus temporadas jugadas, sus juegos participados y sus turnos al bat (2,098 encuentros, también récord), renglón en el cual también encabeza al circuito con 10,327 veces oficiales frente a la caja de bateadores.

Durante nueve temporadas bateó arriba de .300 y sus mejores años fueron en 1984, 1986 y 1987 con los Bravos de León. En 1984 bateó para .327 con 27 cuadrangulares y 101 carreras impulsadas.

En 1986 tuvo su mejor porcentaje con .356 milésimas, con 18 jonrones y 86 producidas y al año siguiente bateó .351 con 29 vuelacercas y 114 producciones, la mejor cifra de su carrera.

Fue entronizado en el recinto de los inmortales de Monterrey en la Clase 2002.