Aaron Judge parece listo para su primer Clásico Mundial de béisbol. Alex Bregman también.
En cuanto al recientemente retirado Clayton Kershaw, está comprensiblemente un poco oxidado.
Judge conectó un jonrón solitario de 453 pies en la primera entrada del juego de exhibición disputado ayer por la selección estadounidense contra los Rockies de Colorado. El capitán de Estados Unidos provocó un rugido de la multitud y luego cánticos en un repleto Salt River Fields.
El bambinazo de Judge hacia el jardín izquierdo ante el zurdo Kyle Freeland salió de su bate a 115.9 mph.
Judge, tres veces elegido el Jugador Más Valioso de la Liga Americana intenta guiar a los estadounidenses a su primer título del Clásico Mundial desde 2017.
“Esta es una oportunidad única en la vida”, manifestó Judge. “Tener la posibilidad de estar rodeado de la grandeza que tenemos en este vestuario — Jugadores Más Valiosos, ganadores del Cy Young, campeones de la Serie Mundial, elegidos al Juego de Estrellas — la lista sigue y sigue. Va a ser una experiencia genial. Tienes la oportunidad de jugar por tu país y también aprender una que otra cosa”.
Bregman pegó cuadrangular por tercer juego consecutivo, el segundo con Estados Unidos. Conectó un batazo de dos carreras por el jardín izquierdo en la quinta entrada. Habitualmente en la tercera base, Bregman jugó en la segunda mientras el mánager Mark DeRosa experimentaba con posibles alineaciones defensivas.
Fue parte de una jornada de cinco vuelacercas para Estados Unidos en una victoria por 14-4. Paul Goldschmidt, Will Smith y Byron Buxton también se volaron la barda.
Kershaw, de 37 años, volvió al montículo por primera vez desde que anunció su retiro de los Dodgers. Permitió un jonrón solitario a Mickey Moniak.
Estados Unidos viajará a Houston para debutar mañana contra Brasil.
