Randy Arozarena durante el calentamiento previo al encuentro del Clásico Mundial entre Estados Unidos y México, en el estadio Daikin Park
Randy Arozarena durante el calentamiento previo al encuentro del Clásico Mundial entre Estados Unidos y México, en el estadio Daikin Park

El receptor estadounidense Cal Raleigh insistió ayer en que no tiene ningún problema con Randy Arozarena, a pesar de la diatriba vulgar que el jardinero lanzó después de que Raleigh lo dejara con la mano extendida para un apretón en el Clásico Mundial de Béisbol.

El altercado se volvió viral cuando Arozarena, dos veces All-Star y jugador de los Marineros de Seattle que representa a México en el torneo, insultó a Raleigh ante un reportero después de que el receptor de Estados Unidos no correspondiera a su saludo antes de un turno al bate en la victoria estadounidense por 5-3.

Al hablar con el periodista mexicano Luis Gilbert, Arozarena comentó que Raleigh “primero que dé gracias a Dios que tiene buenos papás, bien educados”, y relató que recientemente había saludado cordialmente a sus padres en el hotel del equipo.

Luego, el pelotero utilizó jerga obscena cubana y mexicana para insultar a Raleigh antes de pasar al inglés y decir que el toletero estadounidense podía meterse su “good to see you” por el trasero.

Arozarena nació en Cuba, pero posteriormente se estableció en México para desarrollar su carrera rumbo a las Grandes Ligas.

Durante el incidente, Arozarena se agachó para saludar a Raleigh, quien estaba en cuclillas como receptor en el plato, pero este se negó a devolverle el apretón.

Raleigh pareció decirle algo durante el intercambio que pudo haber provocado la reacción del mexicano.

A flor de piel

El jardinero lució visiblemente molesto, aunque no quedó del todo claro si se trataba de una reacción seria o de una broma entre compañeros. Ambos juegan juntos desde que Arozarena fue traspasado a los Marineros procedente de Tampa Bay Rays durante la temporada 2024.

Raleigh, sin embargo, minimizó el incidente y describió a Arozarena como un “hermano” dentro del béisbol. “Las emociones están a flor de piel”, dijo Raleigha los reporteros.

“Aquí no hay ningún problema. Para mí no hay historia. No me lo estoy tomando como algo importante, y no creo que él tampoco”, enfatizó.

Dan Wilson, el piloto de Seattle, dijo que planea hablar con ambos jugadores. “Estos muchachos son atletas increíblemente competitivos, y eso es lo que los ha llevado a este nivel”, explicó.

“Pero también sé que nuestro equipo se quiere mucho. Ese es uno de los ingredientes clave del clubhouse, así que no anticipo que esto se convierta en un problema”.

Wilson tampoco espera que el episodio tenga repercusiones cuando comience la temporada regular.

“Odio que esto se vuelva un problema. De verdad no creo que sea gran cosa”, concluyó Raleigh. “No debería ser un tema. Quiero a Randy. Le tengo todo el respeto a él y al equipo de México”.— AP

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán