Los Grandes Premios de Bahréin y Arabia Saudita de Fórmula Uno, previstos para abril, serían cancelados como consecuencia de la guerra en Oriente Medio.
Dado que no hay indicios de que el conflicto entre Estados Unidos-Israel e Irán vaya a terminar, celebrar las carreras pondría al personal del máximo circuito automovilístico en un riesgo demasiado grande.
Ninguno de los dos eventos será reemplazado, ya que la temporada se reducirá a 22 grandes premios y la Fórmula Uno sufrirá un impacto comercial de más de 100 millones de libras esterlinas (132.380,000 dólares), dado que Bahréin y Arabia Saudita pagan dos de las tarifas de organización más altas.
La carrera en Bahréin estaba programada para el 12 de abril, y la de Yeda para el fin de semana siguiente.
Se barajó la posibilidad de celebrar eventos en Portimão (Portugal), Imola (Italia) o el Parque de Estambul (Turquía). Pero se aceptó que el tiempo para organizar una carrera en cualquiera de esos lugares era muy corto, y que había pocas posibilidades de obtener una remuneración por ser sede del evento.
Esta decisión supondrá un descanso de cinco semanas entre el Gran Premio de Japón, que se celebrará el 29 de marzo, y el de Miami, que tiene lugar el 3 de mayo.
La F1 debía tomar una decisión en las próximas 48 horas, aproximadamente, debido a los plazos logísticos tan ajustados. Aún no hay un anuncio oficial, pero la cancelación es inevitable si la situación no mejora.
