Cinco meses atrás, una cornada en el cuello casi le cuesta la vida a Samuel Navalón. Ayer el torero valenciano reapareció en la plaza de su tierra, en una de las corridas estelares de la Feria de las Fallas, y se fue con una oreja cortada a cada toro.
Con lleno de “no hay billetes”, se corrieron astados de Victoriano del Río, en una tarde en que el atractivo eran las figuras Andrés Roca Rey y Alejandro Talavante, que se fueron con las manos vacías, el primero fallando con los aceros y el segundo, sin mucha fortuna.
Navalón reaparecía en los ruedos después de una espeluznante cornada sufrida durante un festival en la plaza de Algemesí, en octubre pasado. Prácticamente el torero de 21 años volvió a nacer: tras un par de banderillas al quiebro, fue volteado por un novillo. En el suelo, el animal lo levantó dramáticamente y sufrió una cornada en la parte derecha del cuello de que seccionó el músculo esternocleidomastoideo, pero que respetó el paquete vascular de la yugular y la carótida. Eso lo salvó. Y ayer, revivió triunfando.
