Isaac del Toro (derecha) junto a Tadej Pogacar (izquierda). El esloveno agradeció al mexicano por su apoyo
Isaac del Toro (derecha) junto a Tadej Pogacar (izquierda). El esloveno agradeció al mexicano por su apoyo

Ensangrentado, magullado y maltrecho, Tadej Pogacar finalmente ganó la carrera de Milán-San Remo, de la mano del mexicano Isaac del Toro, quien lo arropó.

Pogacar se recuperó de una caída a unos 30 kilómetros de la meta para superar a Tom Pidcock sobre la línea y ganar ayer por primera vez la carrera conocida como la “Classicissima”.

Del Toro y el esloveno compartieron un emotivo intercambio de palabras después de la histórica victoria del esloveno.

Mientras celebraba su victoria, Del Toro, pieza fundamental en el plan táctico de su equipo (UAE Team Emirates), le expresó con una sonrisa: “Muy feliz por ti”. A lo que el campeón respondió con un sincero: “Eres el mejor”, un reconocimiento a la labor fundamental del mexicano en la victoria.

La Milán-San Remo es una de las clásicas de un día más largas de Europa, con casi 300 kilómetros para iniciar la temporada de ciclismo.

Era uno de los pocos títulos que aún se le resistían a Pogacar, una de las mayores estrellas del ciclismo, y admitió en varias ocasiones que estaba desesperado por cambiar eso.

Las opciones de Pogacar parecieron disminuir cuando se vio involucrado en la caída, que desgarró el lado izquierdo de su culotte y le dejó raspaduras y cortes en la pierna.

El ganador de la edición 2025 de esta justa, Mathieu van der Poel, también se fue al suelo, pero el dúo logró volver a engancharse a la parte trasera del pelotón al inicio de la penúltima subida a la Cipressa.

Pogacar se abrió paso hasta el frente, se mantuvo con un ataque inicial y atacó él mismo cerca de la cima, con solo Pidcock y Van der Poel capaces de seguirlo. El trío tenía una ventaja de 25 segundos en la cima, aunque se redujo a 11 cuando comenzaron la subida al Poggio poco antes de la llegada.

Pogacar atacó a mitad de la subida y logró soltar a Van der Poel. Intentó varias veces descolgar a Pidcock, pero no pudo distanciarlo y quedaron emparejados al coronar la cima.

Poco pudo separar al dúo en el descenso. Pogacar lanzó el esprint a 200 metros de la línea y venció a Pidcock por media rueda.

Wout Van Aert ganó el esprint del grupo para terminar tercero.

Sacrificio

El sacrificio de Del Toro y su capacidad para cumplir a la perfección con la estrategia del equipo fueron esenciales para la victoria de Pogacar, demostrando una vez más la importancia de la colaboración dentro del ciclismo profesional.

De acuerdo con Claro Sports, Del Toro estuvo visiblemente orgulloso de ser parte de esta victoria histórica.

En sus palabras, se reflejaba no solo la satisfacción de ayudar a su compañero, sino también el respeto mutuo que ambos ciclistas tienen el uno al otro.

Para el de Ensenada, colaborar con Pogacar representa un logro significativo en su carrera, y esta victoria en la Milán-San Remo se suma a su propio desarrollo como ciclista de élite.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán