El toreo tuvo su “supersábado” antes del Domingo de Resurrección, el día más emblemático para la tauromaquia mundial.
Morante de la Puebla, retirado y “regresa’o” casi de inmediato, roba cámara con su reaparición en la apertura de la temporada en la Maestranza de Sevilla, y el mexicano Diego San Román se preparó con todo para el Domingo de Resurrección en la Plaza de Las Ventas de Madrid. Las corridas que más llaman la atención en el arranque de abril.
Morante hará el paseíllo con Roca Rey y David de Miranda, ante toros de Garcigrande. Lo hará menos de seis meses después de una noche de toreo y show grande en Madrid, donde, en un arranque irreverente, se cortó la coleta, anunciando que se iba de los toros.
Sevilla, su plaza y su afición, protestaron el desaire de que haya sido en Madrid y no en Andalucía donde se haya despedido. El torero “reflexionó” y no tardó en decir que volvía, ante división de opiniones.
Es el más taquillero, el mandón, de eso no hay duda, pero así como los sevillanos le recriminaron, el resto de los aficionados que le aplaudieron el gesto de irse desde Las Ventas, no le perdonan. De hecho, su temporada no incluye Madrid.
Pero algo es un hecho: Morante es el mandón actual. Roca Rey puede ser el que más cobra, pero el mejor torero de la época es José Antonio Morante de la Puebla. Y a él querrán ver el Domingo de Resurrección, en la arena y desde la retransmisión en tele e internet en la página de Canal Sur Andalucía. La tarde tendrá un aficionado muy especial: el rey emérito de España Juan Carlos, cuya asistencia fue confirmada.
En Madrid, con el mexicano Diego San Román estarán Curro Díaz, de duelo por el deceso de su padre el viernes, y Rafael Serna, ante toros de Martín Lorca.
Sábado grande
El Sábado de Gloria tuvo muchas corridas en España y Francia. En Arles, en la Feria de Pascua, Alejandro Talavante se fue con dos orejas, y José Mari Manzanares con una, con Marco Pérez de vacío. En la “corrida picassiana” de Málaga, Jiménez Fortes cortó la única oreja de una tarde en que se vieron detalles del arte que atesoran Juan Ortega y Pablo Aguado. En esta y en todas las plazas se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento, un día antes, del matador en retiro Ricardo Ortiz, quien trabajaba en los toriles del coso de “La Malagueta”. Un astado le infirió mortal cornada en los corrales.
En Lorca, en mano a mano, Roca Rey cortó cinco orejas y triunfó junto a Paco Ureña, que cortó tres.



